Un caos de luz
Abrí los ojos, todo era distinto, algo había sucedido mientras dormía, las cosas estaban “fuera de su sitio” o así lo pensé yo. Donde estaba el despertador yacía la cafetera, la ropa amontonada por las sillas y el espejo en la cocina.
Empecé a ordenar y entre la ropa descubrí una carta de hace años donde me ofrecían un trabajo. La releí, pensé sobre ello. Claramente me había equivocado en mi decisión. Intentaría rectificar. Agradecí la fuente de luz que es salir del orden inerte y empolvado que nos da seguridad y nos quita la vida.

