Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

Single Blog Title

This is a single blog caption

69. YO TAMBIÉN ME ASUSTO

A menudo, mi mamá se desespera buscándolos. Pobrecilla, me da pena. Dice que los mete en la lavadora atados en pareja para que no se pierdan. Yo sólo cojo de colorines y de uno en uno cada vez, porque los necesito para las manos y los pies. Es que, por las noches paso mucho frío asustando al vecindario, aunque en el fondo lo que más me gusta, como a todos los fantasmas, es mirarme en el espejo de casa, para olvidarme del miedo y divertirme viendo una sábana blanca y  cuatro calcetines de colores, que se mueven y bailan solos.

 

IsidroMoreno

6 Respuestas

  1. Ángel Saiz Mora

    He ahí la explicación al misterio de los calcetines desaparecidos, siempre desparejados, los pobres. Los fantasmas producen escalofríos a los mortales, pero seguro que ellos también pasan frío, e incluso miedo, sobre todo si se han quedado congelados en una eterna infancia.
    Tierno, inquietante y simpático relato. No es fácil combinar tantos aspectos.
    Un abrazo y suerte, Isidro, artista

    1. Ya sabes, Ángel, los controvertidos elementos de la microficción actual: La madre, Los fantasmas y los calcetines. He aquí un micro con los tres elementos. Jejeje! No sé si el relato gustará, pero yo me lo pasé bien escribiéndolo, aunque esa noche no pude salir a asustar al vecindario ni jugar ante el espejo, solo escribí.

      Mil gracias, Ángel, por tus siempre gentiles comentarios. Un abrazo.

  2. A mi me gusta. Inspira ternura ese travieso fantasma que hace lo que le toca hacer a un fantasma que se precie, dar sustos. Y la pobre madre que no sale de su asombro con el misterio de los calcetines desparejados. Enhorabuena.

      1. Yo también me asustaría si fuera un niño pequeño, recién nacido a su vida fantasmal, que busca entrar en calor y seguir conectado al mundo de los vivos, al mundo de su madre, a la que trata de llamar la atención robando una media de cada color.
        Un modo muy tierno el tuyo, ISIDRO, de encontrarle explicación a un problema «sin par»: el de las medias desemparejadas.

        Cariños,
        Mariángeles

        1. Me agrada ver que se ha cogido perfectamente el auténtico sentido del relato. Puesto que se trata de una ingenua historia infantil, he tratado de exponerlo con texto ingenuo e infantil.

          Muchas gracias, Mariángeles, por tu agradable comentario.
          Un abrazo.

Dejar una respuesta