04. WITH
Recuerdo haber aprendido los posesivos en clase, todo seguido: mi, tu, su. Sonaban al nombre de una marca de comida para perros.
Pronto los conjugué: mi bicicleta, mi casa, mi ciudad, mi colegio. Nunca me pregunté qué significaba exactamente ese mi. Bastaba con decirlo para sentir que tenía un lugar.
Años después, viendo Casablanca, entendí que el inglés distingue donde el español confunde. Cuando Rick le dice a Ilsa «you belong with Victor», no habla de propiedad, sino de lugar, de compañía, de un destino compartido.
Entonces comprendí que mi colegio nunca fue mío como se posee un objeto. Yo pertenecía a ese lugar y a quienes llenaban de voces las aulas, la biblioteca o el patio. El posesivo me había engañado: no nombraba una propiedad, sino aquello a lo que pertenecía.
Mi pareja se fue. Lo que echo de menos no es el «mi», sino el «with».


Los seres humanos tenemos sentires y sentimientos comunes en todo el planeta, pero el idioma materno, cada uno con sus giros y particularidades, incluye matices que son importantes. No es igual «mi» que «con». Como suele decirse, el demonio está en los detalles.
Un relato original, bien trabajado y con una relación perfecta con el tema propuesto.
Un abrazo y suerte, Sergio
Muchas gracias Ángel, una vez más, por tus palabras. Abrazo.
Gran descubrimiento, y sobre todo, filosofía de vida. Abarcas una idea universal muy potente. Si fuéramos menos posesivos, otro gallo nos cantaría.
Gracias por comentar, Rosa. Abrazo.
Mira que no hablo ni papa de inglés y este relato me ha encantado.
Una dualidad que parece cercana y, en verdad se encuentra muy alejadas.
Comparto lo que pone Rosa.
Un abrazo, Sergio
Gracias Hugo. Aunque se acuñara aquello de «la pérfida Albión», hay muchísimas cosas que podemos aprender de su cultura y valores.
No sé inglés, pero soy bilingüe de nacimiento (entonces, por necesidad; ahora, por placer) y entiendo perfectamente la situación. Los matices son tan importantes… Me gusta lo que has expuesto y como lo has hecho.
Muchas gracias, Edita. Siendo bilingüe seguro que conoces más casos similares. Abrazo.
Qué gran verdad, Sergio: las cosas no nos pertenecen, sino que pertenecemos a ellas. Nunca lo había visto así.
Un abrazo y suerte.
Gracias por tus palabras, Rosalía. Un saludo.
Muy acertada esa diferenciación que detallas en tu micro, querido Sergio. Quienes nacimos con dos idiomas sabemos algo de eso que tú tan bien explicas. Gracias y mucha suerte, guapo.
Una más de las riquezas de las múltiples capas del lenguaje. Gracias, Puri.
Al final el 《with》, el acompañamiento, el vínculo, los momentos compartidos… es lo que da sentido a la vida, no las posesiones. Aunque hay momentos, sobre todo en una ruptura, que nos cegamos y es difícil verlo con la claridad de tu prota. Muy bueno, Sergio.
¡Abrazo!
Muchas gracias por tu comentario. El corazón tiene cosas que la razón no comprende. Abrazo.
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Muy bueno, Sergio. La diferenciación que confunde y tu micro aclara. Mi escuela no es mía, soy yo quien pertenece a mi escuela. Enhorabuena por contarlo tan bien. Suerte y abrazo
Muchas gracias por tu comentario. Un abrazo, Miguel Ángel.
Muy meditado y bien contado. Una gran lección sobre la posesión. Enhorabuena, Sergio
Muchas gracias Antonio. Un abrazo.