Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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26. PADRE NUESTRO

Padre nuestro… ¡Por favor, por favor!… que estás en el cielo… ¡Por favor! Que hoy haya bebido tanto que no se le ocurra mirar debajo de la cama… santificado sea tu Nombre, venga a nosotros tu reino… Sé lo que nos espera a mi hermana pequeña y a mí si nos descubre… hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo… Lo mismo que nos ha hecho las otras veces… Danos hoy nuestro pan de cada día… Ella ya está temblando, pero yo tengo que ser valiente por las dos… perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden… Por eso esta noche sigo rezando… no nos dejes caer en la tentación… para poder atreverme a usar este cuchillo… y líbranos del mal… aunque sea nuestro padre. Amén.

7 Respuestas

  1. Ángel Saiz Mora

    A través de la oración más conocida que existe, desgranas poco a poco una situación angustiosa, un miedo terrible y una determinación que parte de la defensa propia para pasar al ataque.
    En nombre de las divinidades se ha hecho o justificado buena parte de la historia que conocemos, la que nos ha llevado hasta el momento presente. Muchos han implorado un apoyo más allá de lo humano cuando la vida les ha puesto en una difícil disyuntiva, en algo que les sobrepasa.
    Hay muchos tipos de padre, cuando se siente la amenaza de la peor de las versiones solo queda buscar la más grande de las ayudas.
    La brevedad del relato no va en menoscabo de su intensidad, ni de los moldes que rompe, en fondo y forma. Realmente golpea.
    Un abrazo y suerte, Rafa.

    1. Rafa Heredero

      Otro abrazo para ti, Ángel. Qué amable eres y qué bien nos hacen sentir tus comentarios.
      Muchas gracias y mucha suerte para ti también.

  2. ¡Genial, Rafa!
    Esta forma de narrar con el Padre Nuestro como vehículo es muy acertada, y nos lleva a imaginar el miedo atroz que debe estar sintiendo esta chica, que espero pueda usar ese cuchillo como mínimo para herir al «padre» y así impedir que vuelva a agredirlas («padre» por decir algo, porque no merece ese nombre).
    Brrrr…! (qué sensación de impotencia da que ocurran estas cosas, que nos haces sentir con el relato).
    Un beso!
    Carme.

    1. Rafa Heredero

      Eso es, Carme, qué sensación de impotencia sentimos al tener noticia de casos reales sobre cualquier tipo de violencia, pero cuando son similares al del relato, además, nos resultan incomprensibles. ¿Cómo es posible que la naturaleza humana llegue a tanto?
      Muchas gracias por tu comentario, Carme, y un abrazo con selfi incorporado.

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