Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

Single Blog Title

This is a single blog caption

33. El gato negro del vecino

Cuando va a salir de casa las dudas le invaden y su corazón se desboca pero, tras unos instantes, las sesiones de terapia dan su fruto y consigue recomponerse. Sabe que la única forma de dejar atrás las supersticiones es exponerse, así que suspira, cierra la puerta y se marcha, repitiéndose que no necesita llevar ningún amuleto ni ejecutar ningún ritual.

Horas más tarde sale de la audición con el papel protagonista. Se siente tan confiado que se sube al hasta ahora prohibido autobús número trece, ahorrándose así un par de trasbordos. Cuando llega a su barrio en menos de media hora y sin el menor percance, la valentía se apodera de él y decide que hoy por fin se mirará en el espejo roto del portal.

Pero ni siquiera llegará a entrar porque el gran Zeus, cansado de sus constantes miradas de terror, le espera en el alféizar sentado junto a una pesada maceta de piedra.

14 Responses

  1. Rosa Gómez Gómez

    No puede ser que el gran Zeus le tire la maceta. Espero que el hombre ate cabos. Aquí no entra en juego la superstición, sino la probabilidad de que el minino tenga mala leche.
    Creo que está sentenciado.

    1. Sara SH

      Rosa, sí, me temo que está sentenciado, o al menos esa era mi cruel intención, aunque quizás no haya quedado demasiado claro. Un abrazo y gracias por comentar!

  2. Ángel Saiz Mora

    Dicen que el mundo es de los valientes y que el miedo paraliza, pero también guarda la vida. Tu protagonista, de haber perdurado en sus temores, no habría tenido un desenlace fatal.
    Un relato sobre el juego de equilibrios en el que nos movemos, como si estuviésemos pendientes de un hilo que siempre puede quebrarse. Original propuesta, Sara
    Un abrazo y suerte

    1. Sara SH

      Ángel, muchas gracias, recibo todos los comentarios con ilusión pero los tuyos, siempre tan certeros y reflexivos, con más ilusión aún. Un fuerte abrazo de vuelta

    1. Sara SH

      A mí también me encanta que los finales me sorprendan, si lo he conseguido me doy por más que satisfecha. Muchas gracias por comentar!

  3. ¡Pobre tipo! Ahora que recién está superando su toc supersticioso, va a ir a parar al otro mundo gracias al gato negro de vecino… Una tocadita con su patita negra, y listo. Hace falta tanto y tan poco como eso para que de golpe y porrazo le cambien a uno las circunstancias vitales, y no precisamente para bien…;)
    (Entre nos, yo no soy supersticiosa y sí tengo un gato negro. No se llama Zeus, pero igual es divino, se llama Haiku, jaja).

    Muy bueno, Sara, me encantó.

    Un beso,
    Mariángeles

    1. Sara SH

      Querida Mariángeles, yo tuve gato durante casi 20 años, se llamaba Wally. Todos los gatos son preciosos, sean negros, blancos, bicolor, tricolor, ¡me flipan! Disfruta muuuuucho de tu michi
      Un abrazo!

  4. Rosalía Guerrero

    Tremendo cabronazo el tal Zeus, con un nombre muy bien elegid. Vaya manera de cortar el rollo a tu prota cuando al fin ha encontrado el coraje para vencer a sus miedos.
    Un abrazo y suerte.

Leave a Reply