37. Invención de un relato
Para la IA
(Basado en hechos irreales).
Llevaba tiempo sin escribir, pero el jugoso premio de un concurso literario me animó a participar. Como seguía sin ideas, y aunque las bases lo prohibían expresamente, recurrí a la IA, si bien no dejó de inquietarme la posibilidad de ser descubierto.
Primero me propuso elegir un tema:
—Romántico. (Uff, qué cursi).
—Infidelidad. (Demasiado trillado, y, sin embargo, siempre funciona).
—Ciencia ficción o costumbrista. (Más trillados todavía).
—Personal. (Este me gustó. Las vivencias personales resultan muy apreciadas si son auténticas).
Después tuve que decidir sobre estos tres aspectos:
—Tono. Me decanté por un volumen bajo… que no, ja, ja. Pedí que fuera una mezcla entre mordaz, irónico y satírico. Con un poquito de humor. Eso suele gustar. Y que se las arreglase como pudiera. No haber preguntao.
—Ritmo. Pues que fuese rápido. Así. Zas. Fácil de leer. Con frases cortas, sin subordinadas que son tan pesadas que acaban confundiendo, o peor, que aburren a cualquiera.
—Desenlace: ¿abierto o giro final? Preferí giro final. Me seduce desconcertar al lector.
Estoy deseando ver qué inventa con estas premisas, y sobre todo cómo va a lograr sorprender, en un relato como este, con un incuestionable e inesperado orig lanif.


Me encanta, y qué propio de estos tiempos. Me quedo con la curiosidad de saber qué hubiera vomitado la IA con esas instrucciones. Y el final original, creo que lo he pillado.
Un abrazo y suerte.
La IA es capaz de vomitar cualquier cosa. Ahora bien, con el paso que lleva, dentro x tiempo será capaz de cualquier cosa. Miedo da.
Muchas gracias por el comentario, Rosalía, y un abrazo de vuelta para ti.
De momento, de IA lo justito, pero aún así, hay que reconocer que dan ganas de probar esas premisas, a ver qué hace, ahí estaría la incertidumbre, pero seguro que algo mucho peor que tu relato, con giro final al revés, la prueba de que no podrá superar al ingenio genuino y humano, por mucho que copie, recopile e imite.
Un abrazo y suerte, Rafa.
Esperemos, Ángel, que la IA no llegue a tanto. Ahora bien, hace unos años tampoco podíamos imaginar lo que está haciendo ahora. Así que no sabemos su límite en su aprendizaje e imitación.
Otro abrazo para ti, y muchas gracias por comentar.
La IA va a necesitar las cataratas del Niagara para componerlo. Ayuntamiento. Mejor que este, no le sale.
Creativo como solo!
Muchas gracias por pasarte por aquí y por las buenas sensaciones que me dejas en comparación con la IA. He de decirte que yo solo necesité un par de cafeteras para redactarlo.
Un abrazo, Rosa.
Ja ja ja. Muy oportuno y creativo, retando con inteligencia de origen animal a la otra, de origen artificial.
Bueno, por si acaso y se enfada esa inteligencia artificial, le he dedicado el relato (y también espero que no pille la ironía).
Un abrazo, Edita, y muchas gracias por el comentario.
La IA acabará con todo atisbo de arte, es un hecho y nadie la va a parar, pero de momento, amigo Rafa, tendrá que aprender mucho para revestir el texto de verdaderos matices irónicos y picarescos como en tu texto. Originalismo. Un abrazo.
Pues sí, Salvador, lo que está haciendo, logrando, imitando o como quieras llamarlo, es increíble. A mí me deja anonadado lo que es capaz de hacer con la música, o con las imágenes… Supongo que con los textos escritos le llevará más tiempo «aprender». ¿Conseguirá imitar todos esos matices que señalas sin que se note que es una máquina? Quizá en nuestro presente lo vemos difícil, pero hace cinco años considerábamos imposible que hiciese algunas de las cosas que ahora ya es capaz «imaginar». Así que vete a saber.
Muchas gracias por comentar, y un abrazo de vuelta para ti.
Qué divertido y original con ese orig lanif para rematar la faena. Seguro que la IA no sería capaz de escribir un micro así ¿o ís?
Un agrazo grande, Rafa.
Al ritmo que lleva yo creo que la IA será capaz de eso y de mucho más, de todo lo bueno y de todo lo malo. A nosotros nos quedará la decisión de qué es lo que queremos.
Paloma, muchas gracias por comentar. Otro abrazo grande de vuelta para ti.
Jaja, qué buen final. Dudo mucho que la IA te hubiera proporcionado uno así. Para las personas que escribimos para divertirnos, no tiene mucho sentido utilizarla con fines creativos, pero bueno… De momento seguiremos disfrutando de estos textos tan humanos… ¿o no? Uf, qué incertidumbre. Quién sabe. Mucha suerte y un abrazo fuerte.
Quién sabe hasta dónde llegará la IA. De momento parece que no tiene límite en muchos aspectos. Pero sí, estoy de acuerdo contigo en es más divertido escribir que usar la IA. Como ya dije en alguna ocasión es como el dopaje: ¿qué sentido tiene si no es con tu esfuerzo con lo que consigues tus logros? Otra cosa es que quizá, alguna vez, quién sabe, haya quien disfrute con textos generados por la IA. He de reconocer que a mí me ha pasado con la música, y cuando supe que alguna canción estaba hecha por la IA, no me lo podía creer.
Muchas gracias por tu comentario, Aurora, y un abrazo de vuelta para ti.
Pues sí hay que darle tantos datos para que escriba un relato, trabajo doble jajaja. Y mientras ya has pensado y generado tu uno en tu cabeza incluso mejor.Uno como este.
Un abrazo
La verdad es que no tengo ni idea de qué datos hay que dar a la IA para generar un texto en concreto (este micro está basado en hechos irreales, ya sabes, ja, ja), ni me propongo saberlo. Como dice Aurora en el comentario anterior, es mucho más entretenido crearlos uno mismo (y además, como dices tú, se trabaja menos).
Muchas gracias por comentar, y un abrazo para ti, Gema.