22. ARLETTE (Miguel Ángel Jiménez)
La suerte de asomarse a un agujero mágico, donde el espacio y el tiempo se funden; donde puedes ver sin ser visto; de ver lo auténtico, sin engaños ni poses prefabricadas. Es una posición de poder.
También hay mirillas mágicas que no solamente ven las formas, sino que además ven tus pensamientos. Tus secretos inconfesables. Además, pueden escarbar en tu memoria y descifrarla.
El día que conseguí tener en mi poder esta mirilla mágica me sentí poderoso. Busqué a Arlette, mujer de la que siempre estuve enamorado y a la que nunca se lo dije por temor a su rechazo.
El día que la encuentre miraré dentro de sus pensamientos para descubrir caminos que me acerquen a ella, con cautela, en silencio, con delicadeza y siempre en guardia para que ella no descubra jamás mis secretos, mi parte oscura, mis crímenes ocultos, pues fui yo quien mató a su marido el día de su boda.
Oigo susurrar mi nombre. Me vuelvo y veo a Arlette sonriente mirándome detrás de unas gafas de sol a la moda. Observo que ha conseguido una mirilla mágica de última generación. Su sonrisa me heló el alma. Sonó un disparo. Yo fundí a negro.

