En retirada
El capitán miró su reloj. No se veía un alma. Apostado en aquella encrucijada dominaba cualquier posible movimiento. Se resistía a abandonar una posición obtenida con tanto esfuerzo, sin ninguna duda respecto a su estrategia, una acción temeraria que le había llevado a jugarse el todo por el todo.
Las comunicaciones previas le parecían dudosas, pero ya pasaban cuarenta minutos del momento fijado y debía tomar una decisión. Entonces, empuñó con firmeza el ramo de flores antes de arrojarlo a la papelera y regresó herido a sus cuarteles de invierno.


Quienes dicen que la vida es lucha no andan desencaminados. La existencia es un juego de estrategias, con sus ataques y retiradas, con golpes de coraje, que a veces funcionan, pero otras quedan en saco roto. Es difícil no sentir simpatía por este personaje, que ha puesto todo su empeño y corazón en algo que ha resultado baldío, en una cita con plantón.
Original propuesta, en contenido y forma.
Un abrazo y suerte, Jero.
Muchas gracias Ángel. El valor se hace patente en todas las batallas cotidianas. Un fuerte abrazo y mucha suerte
Oh, qué pena, parece que su estrategia no ha funcionado. Ojalá a la próxima alguien acuda a por el ramo.
un abrazo. y suerte..
Muchas gracias Rosalía. Tendrá que tener la valentía de seguir luchando aunque sea en otros campos.
Un abrazo grande y suerte