99. Al límite
Semana tras semana se lanza a las empresas más arriesgadas. ¡Quién diría que en el colegio lo perseguían con la cantinela “Cobarde, gallina, capitán de las sardinas”! Aunque sus familiares ahora sufren por él. En la escalada de un rascacielos sin arnés, un compañero lo arrastró hacia dentro por una ventana después de verlo resbalar repetidas veces. En el salto de mayor altura en puenting temían que la cuerda sobrepasara el límite de rotura. Mientras nadaba junto a tiburones, otro submarinista lo subió a la superficie al perforarse el tubo de su bombona de oxígeno. Su última proeza: el vuelo por un paisaje rocoso con traje de hombre pájaro. Suscita admiración entre sus amigos y conocidos: «No sé cómo te atreves a hacer todo eso, hoy casi te quedas en el intento». Y él tan solo querría eliminar ese “casi”. Pues, en realidad, le falta la valentía para provocar lo que le pide su alma a gritos desde la marcha de Lorena y busca en las acciones más disparatadas que, por azar, algo falle.


Una manera radical de superar la pérdida. Claro que lo que el protagonista quiere es no superarla. Es curioso pero detrás de esa valentía se esconde la cobardía de no afrontar y superar una situación personal.
Un saludo
Original planteamiento donde el coraje y la cobardía van de la mano.