41. UNA MADRE
Ahora que se acerca el momento, piensa a menudo en él. Antes era solo algo que iba creciendo dentro de ella, una solución a sus problemas. Sabe que es un varón –como deseaban– pero no sabe qué nombre le pondrán. Siente algo de temor –siempre se siente ante un parto– aunque esta vez estará bien atendida en esa clínica de lujo. Lo imagina con ojos claros y los rasgos del padre, aunque por una especie de travesura del destino, quizás también herede algo de ella, quizás se parezca a sus otros hijos.
Las noches en que no encuentra la postura para dormir lo acaricia a través de su vientre. A veces canturrea una nana para tranquilizarlo o le cuenta cosas de su vida. En su imaginación lo ve succionando su pulgar tras nacer, hermoso como todos los pequeños milagros de la vida. Lo ve crecer y dar sus primeros pasos, lo ve decir su primera palabra que no será “mamá”.
Siente la primera contracción y le duele tanto como no poder amamantarlo. Con la segunda telefonea al hombre que pagó por su vientre. “Apresúrese, ya está viniendo su hijo”.


Una madre siempre es una madre, en cualquier circunstancia. Muy bien hilado, dando pistas por el camino, pero sin descubrir la verdad hasta el final.
Imaginar cómo será ese pequeño, que tiene tanto suyo. Saber que esas imágenes deseadas nunca se confirmarán por un pacto contranatura, movido, sin duda, por la necesidad. Maldita realidad que siempre se impone.
Un abrazo y suerte, Paloma
Ay, Paloma, que lo estaba viendo venir desde el principio. Yo también tengo algún relato sobre este tipo de explotación de mujeres vulnerables y trata de seres humanos.
Nunca entenderé la necesidad de algunas personas de perpetuar sus genes.
Un abrazo y suerte.
Una injusticia más relacionada con la necesidad humana.
Un relato bien contado , que va llevando de la mano al lector. Al lugar no deseado. Para marcar al menos dos vidas.
Una triste experiencia, verse reducida a reproductora por encargo. Bien contado, con el suspense mantenido hasta el final. Saludos y suerte, Paloma.
Tu relato es perfecto para describir una realidad que crea controversias , la de los vientres de alquiler y la maternidad subrogada, no me gusta nada ese término. La pobreza juega un papel importante en todo esto. Como siempre ricos y privilegiados contra desfavorecidos. No creo que haya muchos casos solo con fines altruistas. Y desde luego imagino que debe ser duro dar a un hijo después de haberlo sentido dentro de ti como muy bien describes .
Un abrazo
¡¡ Bua, Paloma!!
Texto muy duro. Y muy bien escrito. Dejando muguitas para dar el golpe final.
Difícil de imaginar lo que se debe sentir en situaciones así, y tú te acercas mucho, en mi opinión.
Enhorabuena y suerte