55. Yo de mayor quiero ser… (Rosy Val)
Parloteando y parloteando, así todo el viaje hasta que llegamos a la casa del pueblo. Mónica estaba feliz. Lucía, su más amiga del cole, aceptó encantada pasar el finde con nosotros.
No se pusieron de acuerdo ni con hambre. Que si nocilla, que si jamón. Que si zumo de naranja o melocotón… ¡Menos mal que son mejores amigas!, nos consolamos.
Desde el porche oíamos sus risas. De repente, cesaron y una charla subidita de tono, nos obligó a poner la oreja.
—Pues entonces… seré enfermera para cuidar a niños enfermitos.
—Pues… yo médico porque operan y todo.
—No, mejor maestra para enseñar a leer y escribir a todos los niños.
—Pues yo… compraré todo el cole donde trabaja mi papá.
—No, no, mejor cogeré el coche de mi mamá y recogeré a perritos abandonados.
—Pues yo con un camión porque caben más.
Tras un sospechoso silencio, la voz de Mónica sonó fuera de sí:
—¡Pues yo cogeré mi mochila y viajaré por todo el mundo!
—Pues yo cogeré la mía y…
Lucía no acabó su réplica porque Mónica nos llamó a voz en grito:
—¡Mamá!, ¡papá!, ¡dice Lucía que quiere irse a su casa! ¿Podéis acompañarla a la puerta?


Apostar al alza tiene un problema: que siempre se llega a un límite, por mucha imaginación que se tenga, y luego ya no hay nada, salvo volver al punto inicial. Estas mejores amigas demuestran que nada ni nadie es perfecto, que los extrenos están más cerca de lo que creemos, y que todo puese saltar en un momento.
Yo de mayor quiero escribir con la frescura de Rosy Val.
Un abrazo y suerte, Rosy
Uyyy, qué bonito eso que me has dicho… 😉
¡Gracias, Ángel, por dedicarme tu tiempo !
Otro abrazo de vuelta.
Jajajaja, Mónica hace juego sucio aprovechando que es la anfitriona. La rivalidad puede ser tóxica. Y estas eran buenas amigas. La crueldad de algunos niñ@s en los colegios acosando a otros está a la orden del día. Es fácil imaginar a una Lucía o a una Mónica encabezando uno de estos acosos. En fin que este relato puede tener más calado que el que se lee a simple vista.
Un abrazo
Pues fíjate Gema, es mi opinión, pero creo que Lucía un poco se lo tiene merecido, ella empezó con el «y yo más». Lo del acoso en los colegios, palabras mayores.
Muchas gracias por comentarme.
Un abrazo.
Jajaja. La vida misma. Es lo que tiene la imaginación, la falta de límites… Pero son mejores amigas. Y espero que después de éste «Y yo más» lo sigan siendo.
Muy bueno, Rosy.
Un abrazo
Muchas gracias, María, feliz de que me comentes.
¡Un abrazo!
Ja ja ja. Como los políticos, pero la revés: “yo más”. No me quiero imaginar lo que harán con las no mejores amigas…
Edita, éstas, al lado de los políticos, ¡unas santas!
Gracias por dedicarme tu tiempo.
Abrazo
Rosy, con amigas así, ¿quién necesita enemigas?
Me encanta la imaginación de estas niñas, pero no tanto su competitividad. En ningún momento se les ocurre un futuro en que colaboren juntas en un proyecto. Supongo que eso se aprende con la edad.
Un abrazo y suerte.
Veremos, veremos, si de mayores les da por poner en práctica algo de lo que ahora presumen.
Gracias por tus palabras.
Un abrazo.
Mandona, quiere ser mandona!
Una gracia!