Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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27. A vueltas con Esta Noche Te Cuento

Desde que me propuse participar en un concurso literario que giraba alrededor de los colores, estaba tan obsesionado con el amarillo, que llegué a desarrollar una fobia. Cuando me encontraba un buzón de correos cambiaba de acera, dejé de comer limones, tiré los patitos de mis hijos, e incluso al ver un coche blanco manchado de polvo, me parecía de un gualdo rutilante que me obligaba a huir. Me comencé a preocupar cuando, al cerrar los ojos, los Simpson me hacían partícipe de una orgía sadomasoquista familiar, el lindo Piolín me destrozaba a picotazos, o los Minions me sacaban los ojos y Bob Esponja me absorbía la sangre. Me afectó tanto que un psiquiatra me realizó una agresiva terapia conductista que acabó con mi problema en menos de una semana, justo cuando terminaba el plazo para presentar mi escrito.

Aliviado de mis obsesiones, me preparé para el siguiente reto. Estaba tranquilo, llevaba días sin ensoñaciones, pero una tarde, mientras intentaba concentrarme, se me apareció sobre un campo lleno de emoticonos sangrantes y en descomposición, con un fusil de asalto apuntándome a la frente, la Pantera Rosa.

14 Respuestas

  1. Ángel Saiz Mora

    De loa peesonajea de dibujos animados podemos wsperar cualquier cosa, hasta que nos apunten, por muy de color rosa que sean. Por suerte, en ese mundillo, nunca llega la sangre roja al río.
    Divertido e imaginativo relato, Ezequiel.
    Un abrazo y suerte.

  2. Bea Porro

    Te cuento…Al principio pensé, tanto hacer mención al amarillo, que a alguien se le había pasado el plazo de presentación para el color amarillo, pero tanto amarillo me hizo sospechar. Cual fue mi sorpresa cuando al final de la trama descubro un auténtico ingenio de letra y color. Está para enmarcarlo. Además, la carcajada del final es impagable. Un saludo, Ezequiel.

    1. Disculpado por las erratas.
      Los personajes de dibujos y cuentos son un mundo abierto a imaginaciones infantiles, inocentes, poéticas o criminales. Todos tenemos en la mente muñecas diabólicas, blancanieves eróticas, tres cerditos salvajes e incluso a la pantera rosa asesina.
      Gracias por tu comentario.

  3. ja ja ja… No te imaginas cómo te entiendo: a mí me pasa lo mismo, cada nuevo color se convierte en una obsesión, después en una fobia y finalmente, si hay suerte, en un relato. El tuyo me ha parecido muy ocurrente y divertido.
    Suerte y abrazo

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