45. Vacilaciones de un forense (María Rojas)
Se acostumbró a la firmeza de la muerte. Con los vivos tartamudea. No recuerda tan siquiera de qué lado tienen el corazón.
86. Ni ellos mismos se lo creen (María Rojas)
En el Salón de Reinos, boquiabierto se queda el enano ante las espléndidas pinturas. Zurbarán, complaciente, lo deja estar y él se deja ir en... Read More
89. Estimada señorita Otilia:
Quiero que me enamore con sesenta y dos caricias, ni una más ni una menos, como mis años. Quiero que alborote mi corazón desmigado, que... Read More
92. El viaje de Aquiles
Un día a Aquiles le entró el antojo de emprender un viaje sin mapas ni brújulas. En el camino el talón empezó a bailarle en... Read More
73. Esos jugosos olores (Patricia Rojas de Leunda)
Desde mi terraza, diviso el claustro del monasterio de los monjes contemplativos, esos que tienen el místico olor de los que solo se alimentan de... Read More
75. Una pregunta furtiva (María Rojas)
Después del amor te lavas las puntas de los dedos. ¿En el blanco aguamanil traído de las Europas, o en una jarra de barro negro... Read More
64. De esas ciudades que se pierden sin ninguna explicación – María Rojas
Le dicen La ciudad perdida. ¿Perdida por quiénes?, preguntó. Perdida por ellos y ganada por nosotros. Nadie supo a ciencia cierta qué fue lo que pasó.... Read More
82. Búsquedas (María Rojas)
Al atardecer se pierde en el laberinto de su armario de calles y cuerpos entrecruzados, buscando la camisa de rayas amarillas que nunca tuvo, pero... Read More
58. Flor del desierto (María Rojas)
Nuestro camello es robusto, con caminar sereno y la cerviz altiva. Va pisando reyes descabezados, valíes, emires y califas. Medita ante el desierto que lo... Read More
72 Exquisita venganza (María Rojas)
El presuntuoso siguió formando rochelas en los pechos de otras mulatas. Le hice jurar fidelidad. El bellaco no cumplió, así que decidí llevarlo al mercadillo... Read More

