94. DESORDENISMO
Aurora era superordenada antes de formar una familia. Después, al compartir su vida con sus hijos y su marido, tuvo que adaptarse y ceder espacio a cierto desorden, aunque al principio le costó tiempo y energía.
Con los años se quedó sola y comenzó a pintar. El arte la sumió en un estado de creatividad febril y el orden dejó de importarle. Se volvía otra: los tubos de colores se esparcían por la habitación que había convertido en estudio.
Intentó recuperar el control, pero volvía una y otra vez al caos.
A ello se sumó un problema de cataratas que le impedía distinguir bien los colores.
El resultado fueron unos cuadros desestructurados y anárquicos, entre cubistas, abstractos y casi mágicos.
Tras su muerte, alguien los rescató del olvido, alcanzando grandes cuotas de popularidad. Había nacido un nuevo estilo pictórico: el desordenismo.


No hay mal que por bien no venga. Durante años se decía que El Greco pintaba los rostros alargados en los retratos y personajes de sus cuadros a causa de un astigmatismo. El caso es ser original, por accidente o a propósito, sin querer o con intención, algo cada vez más difícil, también aquí en ENTC. Tu relato es original, además de simpático. Suerte con él, Encarna.
Un abrazo
Caos + Tiempo = Orden. Me encanta esa idea que has plasmado genial en tu texto. Un aparente desorden, con el tiempo necesario, tiende a autoorganizarse y crear estructuras complejas, ordenadas o estables. Es como las ondas que generan mil piedras en un lago: con el tiempo necesario se normaliza. Como Aurora, que se ha convertido en la precursora de un estilo. Suerte y abrazo, Encarna.
Encarna, gusta ya desde el título porque me recuerda al modernismo, que me encanta.
Y luego me representa, por el desorden cuando llegan los hijos, y porque espero aficionarme a pintar cuando tenga algo de tiempo. Aunque no invente un nuevo estilo!
un abrazo y suerte.