87. El insuficiente castigo de la incertidumbre (A. Barceló)
La ansiedad es continua, las dos simples opciones a las preguntas que no paran de rumiarse en su cabeza se enquistan en un horizonte de inquietud insoportable: ¿habrá sido capaz de borrar todas sus huellas?, si no lo ha conseguido y lo pillan, ¿podrá aguantar las consecuencias? Su mente enfermiza trata de consolarle susurrándole que su víctima se lo merecía.


Este relato vale tanto para la incertidumbre como para la culpa. Jajajaja ¡lástima que ya lo has utilizado en esta ronda.
Un abrazo