Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

Single Blog Title

This is a single blog caption

42. EL SIRVIENTE (Paloma Casado)

Poco después de que Tony lo adquiriera, Omix se convirtió en un sirviente indispensable. Pertenecía a la última generación de androides OmegaX, programados para satisfacer cualquier deseo o necesidad doméstica. Así despertaba a su dueño cada mañana con su música favorita y luego mientras desayunaba, conectaba las noticias de la víspera, el estado de las carreteras y del tiempo. Cuando marchaba, aspiraba el polvo y mantenía la casa con una temperatura y humedad ideales para su bienestar. De noche llenaba la bañera con agua cálida para disipar las tensiones de la jornada. Tras la cena, buscaba su programación favorita en la pantalla tridimensional o le leía una novela en el dispositivo electrónico. Se encargaba también de su correo y desechaba los anuncios creados por algoritmos e informaciones innecesarias según un criterio preestablecido. No siempre preestablecido, porque desde hacía unos días borraba por su cuenta unos mails que habían alertado todos sus sensores. Mensajes con una gran carga erótica firmados por una tal “tu gatita” que, si Tony hubiera llegado a leer, sin duda habrían alterado su equilibrio vital con quién sabe qué consecuencias. Omix decidió que estaban mejor solos.

 

10 Responses

  1. Ana María Abad

    Me encanta tu relato Paloma. Todo tan perfecto, tan idílico, y ese final que te hace sonreír pero que, cuando te lo lees por segunda vez, da un poco de miedo. A saber qué más decidirá hacer Omix por el bien de su amo…
    Suerte y un abrazo.

  2. Rosalía Guerrero

    Me fascina la posibilidad de que las máquinas puedan llegar a tener algo parecido a sentimientos. Al final, con ese «estaban mejor solos» nos descubres que Omix no actúa pensando tan solo en Tony.
    Un relato redondo a la par que inquietante.
    Suerte, maestra.

  3. Ángel Saiz Mora

    Nos queda la duda de si Omix actúa por hacer un bien a su dueño, que es para lo que está programado, o se trata de egoísmo y pura supervivencia por su parte, él solo vela por sus intereses. Aunque, la verdad, por muy robot que sea, nos gusta humanizar todo y seguro que la mayoría nos quedamos con la segunda opción.
    Bien contado y con un final de humor fino.
    Un abrazo y suerte, Paloma

  4. Paloma Casado Marco

    ¿Por el bien de su amo o por su propio bien? Estos robots que toman decisiones propias…
    Gracias Ana por tu comentario

  5. Paloma Casado Marco

    Gracias Rosalía. En efecto, podemos simpatizar con el robot pero no deja de inquietarnos el que tome sus propias decisiones

  6. Paloma Casado Marco

    Pues sí, Ángel, es un robot tan de última generación que tiene sentimientos humanos en este caso se ha hecho tan imprescindible como acaparador de su dueño. Gracias como siempre por tus comentarios.

  7. Con una cierta distancia, los ordenadores actuales hacen eso: ven lo que buscas y ponen al día siguiente ante tus ojos aquello que creen ellos que te interesa.
    Si Tony no ha expresado sus sentimientos por su gatita u Omix no los conoce por lo que sea, Tony (gracias a un en parte ignorante Omix) perderá a su gatita.
    ¿Y si Omix no fuese tan ignorante y si supiera lo que Tony puede necesitarla? ¿Qué haría?
    Mires como lo mires, hoy en la realidad o en la ficción, estamos y vamos a estar muy aislados. Eso pienso yo.
    Y si un micro, siendo micro, te hace pensar… es muy grande.

  8. Paloma Casado Marco

    Este tema de los robots siempre hace pensar porque en ellos nos vemos reflejados nosotros mismos. Hay alguien más humano que el replicante de Blade Runner? Gracias Luisa por tus reflexiones.

  9. Me ha encantado el relato, Paloma. Me has hecho pensar en un «Her» inverso o en una extraña autodefensa cibernética que roza los cibercelos. Mejor así, porque esa (miau!) gatita es toda una entrometida. Qué sabrá ella de lo que es mejor para su amo. Un texto muy bien llevado, con una estupenda estructura y bien narrado. Suerte y abrazos, Paloma.

  10. Paloma Casado Marco

    Muchas gracias, Rafa. No había pensado en Her, gran película, sino en El Sirviente, la peli de Losey aunque el siniestro sirviente era totalmente humano. Mi robot es mucho más primario y simpático, al menos en mi imaginación.

Leave a Reply