Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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ENTCERRADO 2 … de sueños y pérdidas…

 

Encantados de leer esos ENTCerrados de la primera propuesta, os dejamos la segunda del año y os recordamos las condiciones que debéis cumplir para participar:

El relato no puede sobrepasar las 100 palabras sin incluir en su cuenta el título y la frase de inicio y de final obligatorias.

El periodo para su publicación coincide con el del concurso general, o sea, hasta el próximo 14 de abril, incluido.

Cada autora o autor solo puede presentar un relato en esta propuesta.

El relato debéis publicarlo como “comentario” en esta misma entrada, y una vez hecho no se permitira correcciones ni cambios.

Estas son las frases obligatorias

 

Frase de inicio

Soñar despiertos era nuestro juego favorito

 

Frase final

entre los dedos.

 

Elegiremos 4 relatos para la final anual.

59 Respuestas

  1. 49. PESADILLAS

    Soñar despiertos era nuestro juego favorito. Nos pasábamos horas imaginando que éramos personajes de películas, nos repartíamos los papeles protagonistas y en nuestras mentes recreábamos las escenas. No me gustó cuando propusiste esa película de terror, sabía que luego soñaría con ella. Cierto es que tú desconocías entonces mi sonambulismo. Supiste de ello cuando te despertaste con un grito y, del hacha, tu sangre me goteaba entre los dedos.

  2. 50. IDILIOS DE PAPEL
    Soñar despiertos era nuestro juego favorito. Un estancia recoleta, un sillón orejero, un escritorio, una copa de brandy, las lenguas del fogaril alentando nuestro idilio, tú, yo, la soledad. Tus manos sedientas acariciando la superficie de mi piel, construyendo castillos, infiernos y glorias, dibujando surcos en mi cuerpo para depositar el semen de nuestro aliento acompasado, buscando el punto sublime del éxtasis, modelando vidas, millones de mundos a nuestro antojo, guardando receloso en los pliegues de mi cuerpo tus secretos, tus lágrimas, tus sueños, tu pasado, la sangre que una pluma incontinente derrama con generosidad entre los dedos.

  3. 51.TROFEO
    Soñar despiertos era nuestro juego favorito, cuando íbamos al estadio a apoyar a nuestro equipo a pesar de su mala suerte para ganar partidos, hasta que por fin nuestro sueño se hizo realidad. Luego de una ausencia de cincuenta años el campeonato tocó a la puerta del pueblo y lo recibimos con algarabía, enarbolando banderines y tocando tambores. Celebrábamos en las calles, eufóricos, con una felicidad que creíamos era para siempre, nada importaba y no nos dábamos cuenta que algunos celebraban, no por el triunfo sino porque se llevaban nuestras pertenencias entre los dedos.

  4. Yolanda Nava Miguélez

    52. JUEGOS DE INTERNADO

    Soñar despiertos era nuestro juego favorito. Jugábamos a inventar fatalidades para el padre Damián. Ceguera. Mutilaciones. Aparatosos accidentes que lo incapacitaban para llegar a los dormitorios. Y, con los ojos bien abiertos, soñábamos que nos cubría una bóveda infranqueable en lugar de las sábanas que teníamos entre los dedos.

  5. José A. Martínez

    53. SOÑAR NO CUESTA NADA.
    Soñar despiertos era nuestro juego favorito, aunque quizá solo fuera el mío, porque la distancia siembra la duda. Siempre tenía un motivo para soñar, una barca abandonada, un banco mirando al atardecer, una higuera o un paseo por el amanecer. Fuera cual fuese el motivo, mi sueño siempre era el mismo, poder algún día entrelazar nuestras manos, y que solo el silencio fuera testigo de nuestros sentimientos brotando de entre los dedos.

  6. Javier Palanca

    54. A dos manos

    Soñar despiertos era nuestro juego favorito. Éramos, evidentemente seguimos siendo, gemelos bivitelinos, y nos dio por nacer de distinto sexo en una familia humilde, así que nos tocaba compartir una pequeña habitación incluso en la ya más que muy tardía adolescencia.

    Teníamos tal confianza, que ella me contaba a mí lo que haría con Ernesto y yo a ella con Laura, aunque ya ellos tuvieran sus parejas respectivas.

    Lo hacíamos a la vez, sabiendo que todo era una realidad perdida, y que tan solo teníamos ese placer que despertaba fluidos que escapaban entre nuestros dedos.

  7. Alberto Benito

    55. Dama blanca

    Soñar despiertos era nuestro juego favorito, las pocas veces que estábamos conscientes. Hacía frío bajo ese puente abandonado, pero sabíamos cómo calentarnos, en cuerpo y alma. Soñábamos con nuestra playa, en la que nos conocimos años antes de perder nuestros trabajos. Mi jefe argumentó que a causa de mis adicciones; el tuyo, algo similar.

    Sonaba Asfalto en aquel radio cassette destartalado que recogimos del contenedor. A veces, Leño.

    Poco a poco nuestro lecho se fue cubriendo con restos de gomas y alguna jeringuilla, al abrigo del papel de plata. Subidos y sumidos en el caballo, los 80 y nuestras vidas se nos escaparon entre los dedos.

  8. Marta García Ramos

    56. LA DESPEDIDA

    Soñar despiertos era nuestro juego favorito. Recuerdo el sinfín de aventuras que vivimos, cada cual más emocionante y disparatada que la anterior. Fuiste mi mayor confidente y sobre todo mi mejor amigo. Nunca me pediste ni reprochaste nada y, pese a todo, te fallé. De repente desperté y era adulta. Entonces comprendí que nunca habías sido real y te desterré de mi vida para siempre.

    Todavía hoy me preguntó dónde van los amigos imaginarios cuando se les olvida. Adónde se va la infancia cuando se te escapa, en apenas un suspiro, de entre los dedos.

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