96. ESPERANDO NADA
Un cuento tejido de años juntos, enmarcado en días felices. Volando por diferentes planetas, saboreábamos el aprendizaje del viaje. En 1995 escribimos en una piedra ovalada recogida en la playa: “Navegar por el cielo y surcar el horizonte”.
Imaginamos un bar de posibilidades. Así creamos un universo sonoro que alegró muchos corazones. Dos décadas después, la desdicha derrumbó nuestro paraíso en lágrimas impotentes. Desaparecer no fue tan fácil como decía la serpiente.
De flor desatendida pasé a sentirme como el zorro abandonado; después fui una maraña de raíces de baobabs, hasta que mi ser volcánico entró en erupción, escupiendo fuego.
Ahora, entre cenizas, sobrevivo como una aviadora que narra su historia de terror. Soy la Principita de un asteroide donde convivo con lo esencial y tu ausencia.
Tú, jardinero de otras rosas, de las que has de ser responsable. Muero por vivir mientras la pesadumbre del abandono orbita en una memoria sin fin. Intento enfocarme en el momento y reunir el coraje para alzar de esta silla mi cuerpo cansado. Poco a poco voy adquiriendo el hábito de subir un peldaño más en la escalera que me conduzca al nirvana, para poder decirte adiós para siempre.


El lenguaje cuidado y poético ew un personaje más, junto con el protagonista, para realzar la ausencia que no puede superar el peesonaje, que pese a todo tiene el coraje de seguir pese a todo, aunque sea sin esperanza, «esperando nada».
Un saludo y suerte, Almudena
Muchas gracias por tus palabras y más por sentir tal cual lo que quiero transmitir.
Un saludo y también te deseo suerte. Lo que tenga que ser, será, como la vida misma…
El lenguaje cuidado y poético es un personaje más, junto con el protagonista, para realzar la ausencia que no puede superar el peesonaje, que pese a todo tiene el coraje de seguir pese a todo, aunque sea sin esperanza, «esperando nada».
Un saludo y suerte, Almudena
Es un texto muy poético que nos obliga a pensar. Yo interpreto que, en el principio, había una pricesita con el Principito, que la literatura los separó, y que no hay posibilidad de que se vuelvan a encontrar.
En cualquier caso, un abrazo y suerte.
Muchas gracias por tus palabras. La intención del texto no es exactamente esa, aunque las interpretaciones son libres y válidas. No es una princesita con el Principito. Es la Principita en sí, en versión femenina. La literatura no les separó, incluso fue lo que les unió. Cierto es que no hay posibilidad de volver. Él se fue a otro planeta con otras rosas. Un esplendor en la hierba.
Un saludo y también te deseo suerte. Lo que tenga que ser, será, como la vida misma…
Tu texto desde el título me lleva a las canciones y a la historia de Antonio Vega y su su pareja, fallecida un poco antes que él, a la que dedicó muchas de sus letras.
Esas canciones tenían una sensibilidad especial, igual que tu relato.
Mucha suerte ♣
Muchas gracias por tus palabras. Me acaba de emocionar leerte porqué Antonio Vega esta siempre en mi vida y tammbién en las del pricipado. Hace años escribí un «libro» en una Semana Santa que se autoedito, se presentó en una librería y se regaló. Título: YO SOY LA CHICA DE AYER. Antonio Vega es esencial y visible a mis ojos y es parte del todo.
Un saludo y también te deseo suerte. Lo que tenga que ser, será, como la vida misma…
Te he mandado el texto sin corregir de la emoción. Disculpa