57. La indecisa (Rosy Val)
Vaya un día que llevo. A ver si decido ya qué me pongo. Si el conjunto de raso o el vestido de seda. ¿Cómo estaré más guapa? Quisiera estar presentable en un momento tan especial. Mis hijos no creo que lleguen a tiempo, ¡menos mal!, viven a miles de kilómetros. Mis ex, igual ni se molestan.
No se lo he contado a nadie. ¡Quita, quita!, qué vergüenza, para que luego se rían de mí o mucho peor, me llamen tonta o loca. Tampoco tengo claro, si con el gas o en la bañera. He leído que la primera opción es más dulce: te quedas dormida enseguida. La segunda, aunque más sensacionalista, me imagino que con el agua bien calentita, apenas note nada. Vaya un quebradero de cabeza. Y todo desde que he descubierto, casualmente y por la tele, que ese hombre tan encantador con el que llevo chateando cinco meses y medio, es el «Estafador del Amor».


Hola, Rosy
Un tema desgarrador narrado con un tono especial.
Y sí, esos tipos son crueles en la utilización mentirosa de los sentimientos.
Bien trazado.
Besetes
Esa era mi idea, tratar el tema de la estafa, dramático y actual, utilizando a una señora que duda hasta de la ropa que quiere ponerse en caso de quitarse la vida. Que igual no… jajaja
Muchas gracias, Javier, por tus palabras.
Abrazote.
Rosy, me da pena esa pobre mujer. La han estafado y no encuentra otra salida para salir de su malestar. Espero que siga dudando sobre la ropa y el método, así quizás cancele sus planes.
Un abrazo y suerte.
Hola, Rosalía, me pregunto, cómo lo harán este tipo de hombres, para engatusar, enamorar y finalmente estafar a tantas mujeres. El estafador del amor, tiene nombre y apellido, es un personaje real.
Un abrazo y gracias por comentarme.
Ew normal que se sienta decepcionada, además de estafada, aunque esa incertidumbrr que tiene en cuanto a la manera de dejar este mundo, podís trasladarla a la posibilidad de dar buena leccióm a ese vivales.
Un abrazo y suerte, Rosy
Ángel, una vez más, ¡gracias! por estar siempre ahí.
Un abrazo.
Y yo pensando que se ponía así de elegante para celebrar algo estupendo que le había pasado. La verdad es que me has engañado del todo hasta llegar al gas. Supongo que ese desengaño amoroso que acaba de sufrir la protagonista, ha sido la gota que ha colmado el vaso de una vida poco afortunada.
Ojalá le ilumine de pronto un rayo de esperanza que la haga desistir de sus intenciones.
Un relato muy bien contado. Un abrazo y suerte, Rosy.
Bueno, pues me gusta haberte engañado aunque por poco tiempo.
Un placer, Juana María, leer tu comentario.
Un besazo.
Aunque no tengo idea de como serán los preámbulos de tan importante acontecimiento, presiento que lo de menos será el traje, y más si te planteas meterlo en la bañera. Claro que te dará igual estropearlo… ¿o no? Igual se le suman otras dudas y le da así tiempo a recapacitar. A ver si ser indecisa le salva la vida… Ningún estafador, y menos del amor, se merece que se sufra por su culpa.
Esta señora tiene más dudas que la canción de los Panchos, yo creo que igual ni se suicida…
Gracias Edita, por leerme, por tu tiempo.
Un abrazo.
Un retrato de la sociedad actual, encarnado en esta mujer: sola, necesitada de afectos y estafada por redes.
La solución del suicidio: Es desmesurada? Cada uno gestiona su vida y su muerte como quiere… una penita llegar a esto.
Gracias Rosa, parece mentira que aún sigan cayendo mujeres con este tipo de «señores». Por cierto el «Estafador del Amor» existe, es real.
Un abrazo.
A mí al margen de los preliminares o el posible desenlace lo que me ha gustado es el tono humorístico, no sé si buscado o es que yo lo percibo así. Visto con humor parece como si la propia protagonista se riera de su situación.
En fin, igual donde yo veo humor hay solo drama.
Un abrazo
Pues estoy muy de acuerdo contigo, Gema, creo que esta señora se esta tomando muy a cachondeo el tema de su autolisis. ¿Pretende estar guapa y presentable en un momento así?
Muchas gracias por tu apreciación.
Un abrazo.
A la duda en el método de su despedida, espero que se le sumen atisbos de duda sobre el gurú del amor. Me ha gustado el tono irónico de este original micro. Un abrazo y mucha suerte, Rosy.
Pues me quedé con las ganas, Salvador, en principio mi micro terminaba con una posible duda también sobre el citado gurú. Ja, ja, ja…
Muchas gracias por tu bonito comentario.
Un abrazo.
El estafador del amor o el amor es una estafa, que muchos dirían. Yo opino que es un valioso combustible para dar gas a nuestras rutinas, pero como en todo lo que tiene algo de valor, siempre hay piratas que pretenden alimentar su vida con ello. Enhorabuena.
De eso se aprovechan, ¡claro!
Muchas gracias, FJ, por tus palabras, por dedicarme tu tiempo.
Un saludo.
Espero que la estafa no haya sido económica además de emocional, y que esta señora tan indecisa al final se ponga cualquiera de los dos conjuntos para salir a darse una fiesta y celebrar que por fin ha descubierto el pastel.Un abrazo y suerte, Rosy.
Ayyyy, pobre indecisa la de tu micro, querida Rosy. Ojalá no lleve a cabo esa terrible decisión suya, porque un malvado estafador sentimental…¡No se lo merece! Un abrazo y suerte, guapa.
Ayyyy… mi querida Puri, cuánta tontorrona, lo digo con cariño, y cuánto aprovechao.
Un abrazo y muchas gracias por comentarme.
Ana, pues creo que sí que la estafa fue real y como pasa en todos estos casos, se enamoró como una tonta del Estafador del Amor. Lo del suicidio me da que no. Me imagino que si fuera así, no le daría tanta importancia a lo de la ropa. Digo yo.
Muchísimas gracias por pasearte por mis letras.
Un abrazo enorme.
Tan real cómo la vida misma. Enhorabuena por el relato.
Muchas gracias Gema.
Un abrazo.
Terrible historia de manipulación afectiva. La incertidumbre se centra en el último vestido a «lucir». No en optar por la vida y por la autoestima. Dibuja situaciones que llenan de indignidad al ser humano que manipula. Muy tremendo Rosy.
Encantada de recibir tu comentario, Miguel Ángel. Me gusta que lo hayas visto así.
Un abrazo y ¡gracias!