La indecisa (Rosy Val)
Vaya un día que llevo. A ver si decido ya qué me pongo. Si el conjunto de raso o el vestido de seda. ¿Cómo estaré más guapa? Quisiera estar presentable en un momento tan especial. Mis hijos no creo que lleguen a tiempo, ¡menos mal!, viven a miles de kilómetros. Mis ex, igual ni se molestan.
No se lo he contado a nadie. ¡Quita, quita!, qué vergüenza, para que luego se rían de mí o mucho peor, me llamen tonta o loca. Tampoco tengo claro, si con el gas o en la bañera. He leído que la primera opción es más dulce: te quedas dormida enseguida. La segunda, aunque más sensacionalista, me imagino que con el agua bien calentita, apenas note nada. Vaya un quebradero de cabeza. Y todo desde que he descubierto, casualmente y por la tele, que ese hombre tan encantador con el que llevo chateando cinco meses y medio, es el «Estafador del Amor».


Hola, Rosy
Un tema desgarrador narrado con un tono especial.
Y sí, esos tipos son crueles en la utilización mentirosa de los sentimientos.
Bien trazado.
Besetes
Rosy, me da pena esa pobre mujer. La han estafado y no encuentra otra salida para salir de su malestar. Espero que siga dudando sobre la ropa y el método, así quizás cancele sus planes.
Un abrazo y suerte.
Ew normal que se sienta decepcionada, además de estafada, aunque esa incertidumbrr que tiene en cuanto a la manera de dejar este mundo, podís trasladarla a la posibilidad de dar buena leccióm a ese vivales.
Un abrazo y suerte, Rosy
Y yo pensando que se ponía así de elegante para celebrar algo estupendo que le había pasado. La verdad es que me has engañado del todo hasta llegar al gas. Supongo que ese desengaño amoroso que acaba de sufrir la protagonista, ha sido la gota que ha colmado el vaso de una vida poco afortunada.
Ojalá le ilumine de pronto un rayo de esperanza que la haga desistir de sus intenciones.
Un relato muy bien contado. Un abrazo y suerte, Rosy.
Aunque no tengo idea de como serán los preámbulos de tan importante acontecimiento, presiento que lo de menos será el traje, y más si te planteas meterlo en la bañera. Claro que te dará igual estropearlo… ¿o no? Igual se le suman otras dudas y le da así tiempo a recapacitar. A ver si ser indecisa le salva la vida… Ningún estafador, y menos del amor, se merece que se sufra por su culpa.