07. LA PERTENENCIA DE MARÍA
La pequeña y caprichosa hija única María puso morritos, miró al infinito y les dijo a sus padres con aires de superioridad.
-¿Por qué no tenemos más pisos..? Mi amiga Susanita tiene treinta y nosotros, solo veinticinco.
Su padre, también hijo único y rico heredero, no supo qué responderla y, para calmarla, la llevó a ver una de sus joyas inmobiliarias, aún, sin inquilinos.
– ¡Este está un poco viejo. Deberías reformarlo!
Lo cierto es que no se había modernizado porque, hasta entonces, lo ocupaban varios emigrantes latinos, y por el que pagaban un precio especulativo.
María se hizo mayor y continuó siendo caprichosa y egoísta, fruto e la mala educación de sus padres. Ella no se daba cuenta de que cada vez se estaba quedando más sola porque poca gente soportaba su prepotencia. Acabó siendo una rica agente inmobiliario pero nunca estaba contenta con todo lo que poseía. Hasta que un buen día, se percató de su situación y cansada ya de vivir en medio de tanta superficialidad -porque no sabía hacerlo de otra forma- decidió quitarse la vida. Entonces, sí comprendió que ésta no le pertenecía. Y, sin llorar, dijo adiós al mundo…


Se dice que la vida es el.mayor regalo, pese a sus matices y diferencias, que no son pocas. A unos les toca una desastrosa de entrada, de la que es difícil sacar cabeza, mientras que para otros es de privilegio, como es el caso de tu protagonista, que no por ello ha alcanzado la felicidad, sino todo lo contrario, sin lograr algo básico: cuidar su existencia, valorarala y hacer que merezca la pena . Buena parte de culpa la tuvieron sus padres, por no haber sabido inculcarle que la vida es algo más y diferente al simple acumular.
Un abrazo y suerte, Iñaki.
Gracias, estimado Angel. Otro para ti y tambien mucha suerte. Pero ultimamente, no veo relatos tuyos publucados y me gustaria comentarlos…
Está claro que el dinero no da la felicidad pero puede ayudar bastante. Eso sí, siempre que tengas unos padres que te eduquen y no te conviertan en una mar criada
Malcriada!!
Y te enseñen valores menos materialistas.
Un abrazo y suerte
Qué duro tu micro, querido Iñaki, pero también qué tristemente real. Aunque, bueno, parece que el mundo no va a perder gran cosa sin la protagonista de tu cuento. Enhorabuena y suerte, guapo.
Y pensar que gente así puede existir. Bueno, aunque al final tu protagonista decidiera dejar de hacerlo…
Lo mejor de tu texto es que parece una caricatura y no lo es. Es real y pone en manifiesto la gran diferencia de pertenencia, perfecto para el tema del concurso.
Felicidades y suerte
Lamentablemente duro. Iñaki, describes la falta de empatía de forma magistral. Enhorabuena.