Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

Single Blog Title

This is a single blog caption

08. PARTE DE LA FAMILIA (Ángel Saiz Mora)

Mi estudiado desaliño de mendigo irradiaba compasión y simpatía.

Ayudaba con las bolsas de compra a personas mayores en la puerta de un supermercado. Recibía monedas, algún alimento recién adquirido, o ropa de segunda mano. Nadie sospechaba que mi verdadera intención era descubrir, de forma discreta, el trasiego oculto de cierto individuo durante su jornada laboral.

El sujeto a observar era sospechoso de no dedicarse a la tarea a tiempo completo por la que recibía un sueldo. Pronto comprobé que todas las mañanas acudía varias horas al domicilio de su madre, en un bloque de viviendas frente al autoservicio, por carecer de dinero suficiente para pagar a una cuidadora. Un buen hombre, a quien despedirían con mi informe como prueba testifical.

No escatimé detalles sobre rutinas inexactas y horarios falsos, pero creíbles. En la agencia sabían que era mi último caso, el colofón a una brillante trayectoria como detective privado. Nadie puso en duda que el investigado estaba libre de sospecha de absentismo.

Ahora soy yo quien hace compañía a la buena mujer, su hijo ya no tiene que faltar al trabajo. No solo lleno así mi tiempo de jubilación, también he ganado una madre y un hermano.

56 Responses

  1. Jero Hernández

    Un relato lleno de ternura Ángel. Con la duda entre el cumplimiento de la obligación profesional y las necesidades afectivas que al final salen ganando. Un abrazo y suerte

    1. Ángel Saiz Mora

      La humanidad y la compasión deberían estar por encima de toeo. Hacer bien a otros también revierte en nosotros mismos. Es un buen negocio, se mire por donde se mire.
      Muchas gracias, Jero.
      Un abrazo

  2. Sergio Capitán

    Qué bonito final. consigues darle la vuelta a la historia y convertir lo que parecía un caso frío en un relato lleno de humanidad. Me deja una sonrisa y calorcito en el corazón. Enhorabuena, Ángel.

    1. Ángel Saiz Mora

      Hacer lo fácil, incluso lo que parece que hay que hacer, no siempre es lo correcto.
      Muchaa gracias, Sergio.
      Un abrazo

    1. Ángel Saiz Mora

      Algún riesgo corrio alterando los datos de su investigaci[n, pero evitó un daño mayor y ganó esa familia. A mí también me cae bien. Puesto en su piel, no sé si yo me hubiese atrevido.
      Muchas gracias y un abrazo, Ana María

    1. Ángel Saiz Mora

      Como suele decirse, bien está lo que bien acaba.
      Me alegra que te guste, Edita.
      Muchas gracias y un abrazo

  3. Rosalía Guerrero

    Qué guay, Ángel. A veces la vida es amable y la gente, buenas personas. Cuesta encontrarlas, pero haberlas, haylas.
    Esta historia es un un win win, porque solo pierde la empresa sin empatía.
    Un abrazo y suerte.

    1. Puri Rodríguez

      Qué genial tu micro, querido Ángel, aunque, en tí, eso no me sorprende. Bello y tierno como pocos. Enhorabuena y mucha suerte, guapo. Te la mereces.

      1. Ángel Saiz Mora

        Ojalá la vida fuera siempre así, permitiera poder resolver de un plumazo varios problemas.
        Mil gracias, Puri.
        Un abrazo grande

    2. Ángel Saiz Mora

      Dicen que la vida termina dando a cada uno lo que merece. Aunque incluso esa empresa fría e inhumana ha obtenido beneficio, pues el empleado sospechoso ahora sí que trabaja a tiempo completo.
      Muchas gracias, Rosalía.
      Un abrazo

  4. Aurora

    Al final, falsificar el informe no fue una mentira, sino un acto de gran humanidad y, quizás, el mayor éxito de su trayectoria profesional, el ganar una familia. A veces, hay que mirar con el corazón y no con el oficio. Magnífico, Ángel.
    ¡Abrazo!

    1. Ángel Saiz Mora

      Es curioso y una paradoja que a veces haya que hacer lo teóricamente incorrecto para hacer lo correcto. No es fácil verlo y mekosnhaceelo. Lo cómodo siempre es seguir la inercia, pero en ocasiones hay que romperla.
      Muchas gracias, Aurora
      Otro abrazo para ti

  5. Miguel Ángel Cejudo

    Gran relato, campeón!! Supongo que el detective buscaba más que resolver un sencillo caso…

    Un abrazo, Ángel!!

    1. Ángel Saiz Mora

      Probablemente buscaba la justicia, además que un mínimo de humanidad, y, por qué no decirlo, cariño familiar.
      Muchas gracias, Miguel.
      Otro abrazo para ti.

    1. Ángel Saiz Mora

      Llámame iluso, pero quiero pensar que aún queda gente buena, capaz de pensar en los demás. Y que todo lo que hacemos vuelve de alguna manera, sea bueno o no tanto.
      Muchas gracias y un abrazo, Gema.

  6. Jo, que relato más sentido, más humano, pero no sé si, lamentablemente, muy creíble para la sociedad actual. Ojalá hubiera más tipos como tu protagonista, O hubiera alguno..! Confío en que sí porque la esperanza nunca se pierde…
    Gracias
    Abrazos

    1. Ángel Saiz Mora

      No abundan, pero seguro que hay personas así, es cierto no se les ve mucho. La mala gente se hace notar más.
      Muchas gracias y un abrazo, Fernando.

  7. Hugo Gonzalez Quintana

    Me he derretido de amor con este texto.
    Que dulzura final y que final tan dulce.
    Es curioso que en el texto anterior” la pertenencia de María “ se odie a la protagonista y aquí, se quiera adoptar a ese señor .

    Gracias por este intenso brote de ternura. Creo que se necesita más en estos tiempos.

    Un abrazo enorme y gracias de nuevo

    1. Ángel Saiz Mora

      Antes del deber laboral, debería de prevalecer el interés humano. Este hombre, ya cerca del retiro, vio la oportunidad de incoeporar un poco de justicia y, porqué no señalarlo, como tú bien dices: ternura.
      Muchas gracias y un abrazo, Hugo

  8. Liliana

    Me han sorprendido que los dos personajes, actuando en contra de sus deberes laborales, al final sus vidas se han encontrado. Lo que me gusta es que sacas a la luz que lo que nos pertenece a los seres humanos en el fondo es actuar con buena fe, muy a pesar de lo que vemos a nuestro alrededor. Muy bonito, Ángel y un placer leerte.

    1. Ángel Saiz Mora

      Actuar de buena fe puede que no sea lo más sencillo y ortodoxo, pero sí debería ser lo correcto. Una jugada de estrategia, aun con su riesgo, puede cambiarlo todo, recolocar lo que estaba mal dispuesto e iba a peor.
      Me legra que te guste, Liliana.
      Muchas gracias y un abrazo

    1. Ángel Saiz Mora

      Muy bien aplicadas esas dos palabras: ‘bondad» y «picardía». Y es cierto que a veces el fin justifica los medios, sobre todo, si todas las partes resultan beneficiadas.
      Muchas gracias y un abrazo, Rosa

    1. Ángel Saiz Mora

      Deberíamos tener siempre presentes los motivos por los que vivimow
      S, como bien dices, y actuamos.
      Muchas gracias y un abrazo, Miguel Ángel

  9. En “Privare investigations”, de Mark Knopfler, el personaje no puede cargar con el peso de la parte negativa que su trabajo implica. Tu detective tiene el valor de hacer las cosas “bien” —quizá no sea la primera vez que lo hace en toda su brillante trayectoria— y, en lugar de ahondar en la desgracia de esa gente, lleva a sus vidas una felicidad que acaba afectándole a él también. Una historia perfecta y gratificante. Otra más. Enhorabuena, Ángel, y mucha suerte con ella. Un abrazo.

    1. Ángel Saiz Mora

      Mientras queden personas con conciencia, el mundo todavía tendrá sentido y esperanza. Es posible que a este detective se le hayan presentado otras ocasiones para elegir entre la humanidad y el deber, no lo sabemos, pero sí nos consta que ha cerrado bien su carrera.
      Agradezco mucho tu lectura y tus palabras, Enrique.
      Un abrazo grande

    1. Ángel Saiz Mora

      Bien està lo que bien acaba. Hasta la empresa logró que su trabajador sospechoso rindiese a tiempo completo, resuelto el problema de su madre, y se han creado unos lazos humanos que no se pagan con nada.
      Me legra que te guste, Miguel Àngel.
      Muchas gracias y un abrazo

  10. Antonio Marqués

    El tema es de actualidad y la solución irradia humanidad, ya sea por la actitud que ha mantenido el detective a lo largo de toda su carrera o por el riesgo que ha asumido en su último caso, la recompensa es merecida. ¡Enhorabuena, Ángel! Eres un crack.

  11. Ángel Saiz Mora

    Dicen que todo lo que merece la pena cuesta, o implica algún riesgo. Lo humano siempre debería ser prioridad.
    Muchas gracias y un abrazo, Antonio

  12. ¡Qué maravilla de historia, Ángel! Por su simpleza y la elegancia con que está contada. Supongo que así de solitaria debe ser la profesión de detective: muchísimas horas fingiendo ser quien no se es, vigilando a alguien, para descubrir lo que oculta. Y este detective no sólo descubrió lo que el contratante le pedía descubrir – la prueba del ausentismo – sino lo más importante, el porqué, que no era precisamente el que el empleador suponía. Y este detective, que en su soledad no era parte de nada, y que estaba a las puertas de su jubilación, sintió la necesidad de ayudar a ese empleado que no tenía cuidadora para su madre, y al hacerlo, conoció la pertenencia más hermosa: la de una familia.

    Así da gusto leer microrrelatos.

    Un beso y suerte para vos,
    Mariángeles

    1. Ángel Saiz Mora

      La de detective es una profesión solitaria, como bien dices, y como profesionales que son, han de cumplir su cometido con efectividad, sin dejarse llevar por los sentimientos, aunque por encima de todo, todos somos personas, y la humanidad debería ser siempre lo prioritario, aunque sea mucho más sencillo decirlo que cumplirlo.
      Muchas gracias por tu lectura y tus palabras, Mariángeles.
      Un abrazo

    1. Ángel Saiz Mora

      Me alegra que te guste. Las historias, como la vida, pueden tener personajes con buenos sentimientos y humanidad.
      Muchas gracias y un abrazo, María

  13. María José Escudero

    La actitud del protagonista me parece la manera más noble de pertenecer a una comunidad , un magnífico broche final para su hoja de servicios.¡Ojalá nos encontráramos siempre con un ser humano capaz empatizar con nuestros problemas! Mucha suerte, Ángel con esta propuesta tan positiva, tan humana. Un abrazo 🤗

    1. Ángel Saiz Mora

      Ojalá encontráramos a alguien así, o, mejor aún, que todos intentáramos parecernos a él.
      A pesar de todo, aunque solo sea a ratos, algunos queremos creer wue todavía queda gente buena por el mundo.
      Muchas gracias y un abrazo, María José.

  14. Pilar. C

    Me ha gustado mucho tu detective, Ángel. Entiendo que en sus indagaciones acabara tomando cariño al investigado. Y como ya se iba a jubilar decide tomarse la justicia por su mano a favor de ese buen hombre. Ese final feliz es la guinda para un relato amable que nos hace volver a creer en el ser humano… por un rato.
    Un abrazo

    1. Ángel Saiz Mora

      Eso, «por un rato», como bien has dicho. Más detectives como él debería haber, e intentar serlo todos un poco. La literatura te permite estas licencias, hace que parezca posible lo que a menudo se nos antoja improbable, pero algunos nos resistimos a creer que no hay buena gente; aunque lo que hacen y dicen no parezca relevante.
      Gracias por leer y comentar, Pilar.
      Un abrazo

  15. Antonio Toribios

    Wow, Ángel, esto sí que es toda una novela, y comprimida magistralmente en pocas líneas. ¿Quién dijo que los detectives privados son unos amargados? Este no lo es, y su buen corazón le proporciona una jubilación en compañía. Un abrazo y suerte.

    1. Ángel Saiz Mora

      Algunos queremos creer que un buen corazón tiene recompensa, de una manera o de otra, que todo lo que va, vuelve.
      Muchas gracias y un abrazo, Antonio

  16. Para rato esperaba este detective acabar así su trayectoria laboral. Que el último caso fuera tan diferente a los demás, que acabaría cambiando su propia vida. Dar con una información tan inesperada que por primera vez ocultaría a la agencia, demostrando así que su humanidad estaba por encima de reglamentos y normas. Un relato conmovedor, con el que nos dejas una gran enseñanza resumida en una de tus respuestas: «Hacer lo fácil, incluso lo que parece que hay que hacer, no es siempre lo correcto». Enhorabuena, Ángel. Un abrazo y suerte.

    1. Ángel Saiz Mora

      Ser humano, tener compasión y empatía, eso es lo correcto, pero cuántas vecew miramos para otro lado, es lo más fàcil, pero no lo que pide el corazón.
      Muchas gracias, Juana, otro abrazo para ti.

  17. Barceló Martínez

    Hola, Ángel.
    Un relato lleno de bonhomía, fiel retrato de su autor, una de las personas más entrañables y generosas que conozco.
    Un cálido abrazo, tocayo angelical.

    1. Ángel Saiz Mora

      Qué va, hay mucha mejor gente por ahí que yo, en Albacete, sin ir más lejos, yo conozco a una familia bien maja.
      Gracias, tocayo.
      Un abrazo grande.

  18. Jesús Navarro Lahera

    Qué tierno, Ángel, y qué bien llevada la tensión. Micro sobre segundas oportunidades, sobre redención, son la importancia de sentir que pertenecemos a un colectivo. Maravilloso, querido amigo. Mucha suerte y un abrazo

    1. Ángel Saiz Mora

      En estos tiempos implacables, un poco de humanidad se agradece siempre.
      Muchas gracias, Jesús.
      Un abrazo y que sigas disfrutando ese «Camino» tan bien acompañado.

  19. Nuria

    Qué bonito. Me ha encantado ese detective que, en su último caso, decide que hay cosas mucho más importantes que hacer bien un trabajo. Y el final, ganando una madre y un hermano, es de los que te dejan sonriendo. Precioso y humano, como todo lo que escribes. Un abrazo grande, Ángel ❤️

    1. Ángel Saiz Mora

      Lo humanitario debería ser la prioridad siempre, aunque ya sabemos que no es así, pero al menos podemos desearlo e imaginarlo.
      Mil gracias, Nuria.
      Otro abrazo grande para ti

  20. Un relato lleno de ternura y humanidad. Como su autor.
    Final redondo, para hacernos valorar que hay cosas que no se pueden comprar (por mucho que haya acabado siendo un eslogan publicitario, no deja de ser cierto).
    Un abrazo, Ángel.
    Carme.

Leave a Reply