Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

Single Blog Title

This is a single blog caption

36. LA VIDA BELLA (MARÍA CONSUELO GONZÁLEZ ORDÓÑEZ)

Cuando amaneciendo María abrió la ventana, todo le pareció bello: los árboles, el cielo, hasta los techos de las casas vecinas, que en efecto lo eran. En este barrio de “gente bien”, cómo no.

Recordó que hacía muy poco, nada le parecía lindo. ¿Y cómo pues? Las noticias sobre desvíos de fondos, jueces vendidos, masacres de los militares, desapariciones forzadas, gobernantes siempre corruptos, cómplices del crimen organizado y el narcotráfico, gente viviendo en atroz miseria, le retorcían el hígado y el alma, sin que pudiese evitarlo.

¡Cómo ha cambiado la vida! pensó María, mientras miraba pasar a domésticas, jardineros, choferes, por la banqueta. -Hasta caminan distinto- observó. -El futuro ahora les sonríe. Lo principal: sus servicios de salud gratuitos están garantizados, y la educación. Ya no habrá de que: mi amor, ya no puedes ir a la escuela porque no hay para el pasaje, los libros, ni las cuotas. Hay becas para todos. Hasta para los viejitos. ¡Qué tranquilidad!

¿Y… la delincuencia? Sigue desenfrenada, suspiró. Pero no, sin cómplices allá arriba… ya no le queda mucho, recordó contenta, caminando hacia su cama.

Rosario en mano, María se hincó a orar. -Diosito gracias, los liberales ateos, ateos, pero por fin triunfaron.

4 Respuestas

  1. Hola, Consue. Un relato de ilusión y esperanza. Un resquicio de amanecer después de tan larga y oscura noche de desdichas para México y su castigado pueblo. Ojalá se consoliden y desarrollen esos comprometidos y entusiastas pasos de vuestro Presidente.
    Abrazos cariñosos.

    1. María

      Abrazos para ti, mi querido Rafa. Y sí, ojalá. Las certezas asoman, porque el marco constitucional se está cambiando para dar paso a una vida sin corrupción permitida y fomentada desde el propio gobierno. Una nueva luz nos alumbra y despierta nuestros deseos de seguir escribiendo. Muchas gracias por tu comentario y por leerme, amigo entrañable. Consue

  2. Ángel Saiz Mora

    Vivimos en unos tiempos en los que los gobernantes y quienes aspiran a serlo, en casi todo el planeta, han perdido gran predicamento. Las palabras se vuelven vacías, la gente está hastiada y ha perdido la confianza en las personas y sus promesas. Los árboles, el cielo, las casas y tantos detalles de la realidad no entienden estas disputas de los hombres, pero conservan su belleza, solo hay que detenerse a contemplarla y no perder el optimismo. Mejorar siempre es posible. Hasta en el peor de los escenarios pueden surgir brotes verdes.
    Al margen de la política, de unos colores o de otros, con creencias o sin ellas se aprecia en tu relato un halo de vitalidad y un afán por renacer de las cenizas, que hace que todo se vea de una forma diferente, que hace desear al lector que esa ilusión perdure y se materialice.
    Un saludo, María

    1. María

      Muchas gracias por leerme, maestro. Es verdad, la belleza de la naturaleza siempre está allí, y poder admirarla con el corazón optimista y agradecido por las nuevas realidades, es una bendición. ¡Y muchas gracias por los buenos deseos! En todo el mundo, necesitamos de ellos. Un abrazo.

Dejar una respuesta