Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

Single Blog Title

This is a single blog caption

07. LLUEVE SOBRE MOJADO

— Ponte el abrigo marrón. Hace frío.
— ¿Desde cuándo tengo un abrigo marrón?
— Si hombre, el que compramos en las rebajas.
— ¿El verde, dices?
— ¿Verde? ¿Cómo verde?… ¿Esto es verde?
— ¡Claro! lo que te decía.
— ¡Vamos a ver! Esto es marrón de toda la vida. ¡Marrón!
— ¡Y una mierda marrón! El marrón no existe.
— ¡No existe, listo! ¿Y esto qué?
Desesperada sacó unos zapatos, una chaqueta de lana y algunas prendas más, en distintas tonalidades de lo que, a todas luces, era marrón.
— Pues tus zapatos son verdes, como mi abrigo. La chaqueta es naranja fuerte. En cuanto a lo demás, no me pienso pronunciar ¿o es que te crees que soy un parvulito que está aprendiendo ahora los colores? Y, por cierto ¿por qué te gastas tanto dinero en ropa? ¿Y cuántos pares de zapatos tienes ya? Y al final, todo para ir siempre con el mismo pantalón vaquero y esas botitas ridículas que tienen más años que el sol.
— Y que, te lo recuerdo, son marrones.
— ¿Eso marrón? Eso es del color de la arena de la playa y no tiene un nombre
definido.
— ¡Vete a la porra!
— Las porras sí son marrones ¿Ves?¡Tú siempre quieres llevar la razón!

16 Respuestas

  1. Salvador Esteve

    Un diálogo conyugal aparentemente nimio, pero en el que subyace una falta de entendimiento y comunicación. Originalísimo este combate cromático, Mercedes. Un abrazo y suerte.

    1. Cualquier motivo es bueno cuando el vaso está a punto de rebosar.
      Esta vez ha sido el color, dentro de un rato o mañana será otro, pero en el fondo, todo lo marca el descontento, la monotonía o la frustración. Aquí hay comunicación pero… para eso, mejor ninguna.
      Un abrazo y feliz noche Salvador.

  2. Ángel Saiz Mora

    El que dos personas congenien no quiere decir que no surjan problemas de convivencia, pero todo se perdona y disculpa cuando el fondo es bueno. Al contrario, cualquier detalle nimio se convierte en una excusa para entablar una discusión cuando en una relación solo quedan la inercia y un cansancio tal vez no asumidos. Además, como bien muestra el título, es algo habitual en ellos. Quizá debieran darse un tiempo de descanso el uno del otro, o, definitivamente, vivir separados.
    No es nada fácil plantear un relato con diálogos. Tú lo has hecho, quedando claro la esencia que subyace tras esta disputa verbal, en apariencia sin importancia, pero más trascendente de lo que pueda parecer y tus personajes parecen admitir.
    (Por despiste no había leído tu relato hasta ahora y me ha encantado hacerlo)
    Un abrazo y suerte, Mercedes

  3. Hola Ángel ¡Qué alegría!por tu visita y por tu comentario. Me ha hecho ilusión.
    Leí hace poco un artículo referido a la mayor o menor «capacidad» si se puede llamar de ese modo. de algunos hombres para distinguir según que tonos de color, o mejor se podría decir, variedades. Pues nada, ahí salió, con el marrón que es un color un poco así, para pelear, jajaja.
    Tienes toda la razón en lo que dices, y, desde luego, estas parejas que no ven más que un marrón en todo lo que hace la otra, estarían mejor distanciadas por un tiempo, o para siempre.
    Siempre son muy acertados tus comentarios y muy bienvenidos.
    Te deseo una buena noche y una vida plena y de marrones alejados. Un abrazo Ángel, que estés feliz.

  4. Milagros Sánchez

    Cierto que las discusiones pueden tolerarse, mientras el agua no llega al cuello, pero si ocurre como en tu historia, buscando los tres pies al gato, la cosa pinta fatal y no se llega a ninguna parte.
    Me resulta atractiva la asociación de ambos colores, como detonantes de polos opuestos o protagonistas de la historia.
    Otro aliciente es el humor y la dificultad de escribirlo todo en diálogo.

    ¡Felicidades, Mercedes y suerte! 🙂

  5. Los colores y la vida, Edita, porque también en eso, a veces tenemos distinta manera de ver las cosas. Algunas cosas que parecen nimiedades para uno, son extremadamente importantes para el otro. De ahí que luego salten las chispas cuando uno lo ve marrón y otro no tiene duda de que es verde.
    Gracias por estar aquí. Feliz noche y mis mejores deseos.

  6. Barceló Martínez

    Hola, Mercedes.
    En mi tierra a esto le llamamos «querer quedar por encima como el aceite de Hellín». No me preguntes por qué de Hellín, que es un localidad preciosa y con una tamborada de Semana Santa, declarada de interés turístico internacional, espectacular.
    Bueno, en serio, esa pareja parece tener problemas de comunicación y una forma muy distinta de ver las cosas, no les auguro yo muy buen futuro.
    Suerte con el marrón, Mercedes. Cálidos saludos.

  7. Hola Barceló, también en mi casa se decía ese dicho…no sé a quién se referirían… jajaja .
    También bromas a parte, te doy las gracias por sumergirte en mi historia de marrones y como siempre, te deseo una feliz noche de recién estrenado mes. Abrazos.

Dejar una respuesta