Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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69. LOS DIOSES DE NUESTROS PADRES

La multitud emitía un murmullo ensordecedor ante su puerta. Los alguaciles registraban cada rincón, buscando pruebas. Luego, se lo llevaron maniatado.
El poblado estaba conmocionado, pues aquel anciano había sido nuestro guía toda la vida, ejerciendo de sacerdote, chamán y consejero. Mis padres habían aceptado su conexión con los dioses, de quienes recibía señales e indicaciones como hicieron nuestros mayores.
Hablar con él era intimidante, pero reconfortaba. Adivinaba cuestiones íntimas y a veces anticipaba sucesos como tormentas de ranas o temblores de tierra. Cuando recibía señales especialmente nítidas, sueños premonitorios sobre amenazas catastróficas, apremiaba al jefe para convocar al poblado en asamblea.
Según supimos después, alguien le había descubierto escuchando por las ventanas. Tras seguirle un tiempo, comprobaron que trucaba sus predicciones. En su casa había anotaciones sobre todos nosotros y escritos sobre sueños. Algunos ya transmitidos, otros en elaboración.
Desconcertado ante la posibilidad de que aquel hombre fuera un fraude, recordé cuando, años atrás nació nuestro séptimo hijo y vino a casa susurrando que había soñado con él y que los augurios eran fatales. Nuestro hijo suponía una amenaza y los dioses exigían actuar rápido. Mi mujer quiso huir y yo me entregué a la fe de nuestros padres.

10 Responses

  1. Ángel Saiz Mora

    La fe, ese concepto abstracto, que se vuelve muy real cuando se cree a ciegas en algo o en alguien, hasta el punto de cometer atrocidades en su bombre, hasta matar a un hijo, porque nada justifica algo así. Las dudas razonables de fraude que le surgen a tu protagonista serán una incertidumbre espantosa que lo acompañará siempre.
    Original, intenso y con mensaje.
    Un abrazo y suerte, Salva
    Í

    1. Querido Ángel, tienes dos cualidades innegables: eres rápido y certero. Siempre lees con ojos sabios y diseccionas cual experto cirujsno… Gracias por ser como eres y por el empujoncito que das a cada micro. Más que cirujano eres como el matrón que los trae al mundo una vez creados.
      Abrazo fuerte, amigo!

  2. No hay peor fraude que el que se realiza aprovechando la buena fe de las personas, o la fe a secas. La incertidumbre de ese padre queda totalmente despejada en las últimas palabras del texto, que duelen como un cuchillo afilado sobre la piel.

    1. Querida Edita, gtacias por leer y comentar mi relato. Tienes razón en tu análisis. Con la sospecha sobre el chamán, el padre recibe de golpe la duda sobre su fe y el repaso a sus actos pasados. La incertidumbre le invade. Y el dolor. Y la culpa.
      En fin, los desencantos de la vida. ¡Gracias de nuevo!

  3. Gema Herráez

    La religión siempre tan oportunista y adoctrinadora. Siempre aprovechando el sentimiento que ella despierta en las personas. Eso llamado fe y que anula la razón hasta tal punto en que está ese padre. ¡Terrible!
    Un saludo

    1. Hola, Gema! Muchas gracias por pasarte y emocionarte tanto con el contenido de mi relato… eso siempre es buena señal. No obstante, aunque mi relato va sobre lo que va, no habla sobre ninguna religión concreta, incluso no sé ni siquiera si podría llamársele «religión», es más bien ese tipo de creencias que repetimos sin pararnos a analizar. Podríamos incluir los prejuicios, los partidismos maniqueos… etc. Por supuesto hay muchas cosas buenas en las diferentes creencias y confesiones, un muchas buenas personas que son creyentes (hablo de cualquier religión del mundo). Igual que hay personas ateas o agnósticas despreciables en muchos sentidos. Y no seré tan ingenuo de negar las atrocidades que han cometido las diferentes religiones desde sus «despachos». En fin, un lío. Yo prefiere quedarme con la idea de la necesidad de desarrollar un pensamiento crítico frente a la repetición de patrones del tipo que sea. Amén. (jeje)
      Gracias por leer y comentar.

  4. Rosalía Guerrero

    Me he quedado estupefacta, qué terrible esa fe heredada, sin fisuras, que puede llevarte a cometer actos horribles.
    Siempre es necesario pararse a analizar la situación y sopesar la posibilidad de estar equivocados.
    Un abrazo y suerte.

    1. Hola, Rosalía! Así es… cómo las ideas se convierten en actos. Con frecuencia para bien, a menudo para mal. Pero, cuando es para mal… ¡Qué horror!
      Esto no solo afecta a las religiones, también a esa forma de creencia que es la política. Tenemos graves ejemplos antiguos y recientes…
      Gracias por leer y comentar!

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