57. MADRE CORAJE
Tenía varios trabajos mal remunerados con los que sostenía a su familia. Durante la semana, limpiaba diferentes establecimientos, y los fines de semana trabajaba en la hostelería. Hacía tiempo que se había quedado viuda con dos hijas pequeñas. Cuando llegaba exhausta a casa, ayudaba a sus niñas con las tareas escolares, siempre vigilando que no se distrajeran ni se pusieran a jugar, ya que su preparación no le permitía resolver la mayoría de las dudas que le presentaban. No desatendía ninguna de sus responsabilidades académicas: tutorías, reuniones, actividades extraescolares. Las niñas sentían cierta vergüenza por no tener una madre más preparada.
Un día, mientras hacían un trabajo de ética, confrontaron a su madre, en torno al tema de la igualdad y, con la intención de dejarla en evidencia, le preguntaron si ella estaba de acuerdo en que todos debíamos ser iguales. La madre, al responder que no, provocó que las niñas se echaran las manos a la cabeza y la llamaran de todo, con calificativos penosos. Cuando finalmente terminaron de hablar, ella, les explicó que todos los esfuerzos que realizaba a diario eran para que ellas no fueran iguales que su madre. Lo dijo con mucho coraje.


Tengo la impresión de que las madres van a ser protagonistas cuando hablamos de coraje. El final del relato pone las cosas en su sitio. Suerte, Antonio.
Que la educación llegue a todos para que a nadie se le nieguen oportunidades. El mérito de esta mujer es bien grande, del mismo tamaño que el de su motivación. Quiere lo mejor para quienes más quiere y sin escatimar sacrificios, no se puede pedir más.
Un saludo y suerte, Antonio
La mejor herencia que de puede dejar a un hijo es una buena educación. Tu protagonista parece que va a poder hacerlo, a pesar de todas las dificultades.
Dicho eso, creo que por desgracia no nacemos viguales, y que la única forma de igualar debe ser por arriba.
Un abrazo y suerte.
Maternidad en estado puro e ingratitud, incomprensión y egoísmo de los hijos. Y ese final con esa respuesta es la mejor y más inteligente lección que podían recibir.
Un saludo
Gracias por vuestros amables y sagaces comentarios.
Un abrazo.