64. MAR ADENTRO (Ana María Abad)
Mi abuelo siempre contaba que, una noche de faena, pescó a mi abuela en sus redes y que ella cambió su cola de escamas plateadas por una vida juntos. La abuela le quitaba importancia con la mano, mientras cruzaban sonrisas cómplices. Cuando el abuelo murió, creí que ella se nos iba detrás. Se pasaba todo el día sentada en el sofá, pálida, con un velo triste en la mirada, como uno de esos cielos grises de lluvia fina. Desaparecido lo que la anclaba a la tierra, el mar la reclamaba con un murmullo insistente y poderoso, y cada vez bajaba con mayor frecuencia a la playa, a enredar los pies en la espuma que lamía la arena, dejando que el viento le alborotase las canas y los sentimientos.
Hoy, no conseguimos encontrarla por ninguna parte. Sus huellas se pierden entre las rocas y sus zapatillas flotan en un charquito que dejó la marea, junto a unas algas y un cangrejo asustado. Sospecho que al fin ha regresado allí donde pertenecía: en esa botella con un velero dentro que me regaló el abuelo por mi quince cumpleaños, junto al barco nada ahora una sirena de cola plateada y canas al viento.


Una mujer con dos mundos. Abandonó uno voluntariamente, para pertenecer gustosa a otro, hasta que el protagonista de su extracción cumplió su ciclo, y ella recuperó su origen.
Un hermoso relato lleno de simbolismo.
Un abrazo y suerte, Ana María.
Muchas gracias Ángel, tan acertado como siempre.
Besazo.
¡Qué fantasía tan fantástica!
Muchas gracias Edita, me alegra que te guste.
Besazo.
¡Qué gran historia, Ana! Estoy convencida de que el regalo del abuelo a la nieta quinceañera no fue gratuito: era un guiño inequívoco, y ayudó a la abuela-sirena a volver más rápido al mar…
Decir que me gustó es quedarme corta… 🙂
Un beso grande,
Mariángeles
Muchas gracias Mariángeles, cuánto me alegro.
Besazo.
Pero qué bonito lo cuentas, por favor!!!!
Me ha encantado. No puedo decir mas, Ana María 🧜🏻♀️
Muchas gracias Pilar. Con eso ya me das una alegría, no hace falta más.
Besazo.
Un relato «fantástico» y maravilloso. Bellísimo.
Un beso, amiga.
Muchas gracias María. Feliz de que te haya gustado.
Besazo de vuelta.
Sis, me gustas cuando matas gente, pero todavía me gustas más cuando te pones así de fantástica (en los dos sentidos).
Un abrazo y suerte.
Jejeje, ya sabes que tengo venas variadas. Ahí está el truco para no aburrirse.
Muchas gracias sis, y abrazote de vuelta.
Una fantasía de texto que cabalga entre el realismo mágico y la prosa poética. Muy necesario entre tanto texto que escribimos contaminados de la realidad.
Un abrazo
Muchas gracias, Gema. Sí, en general procuro esquivar la realidad, ya tenemos bastante con la dosis que tenemos.
Abrazo de vuelta.
Microrrelato tierno, sobre pérdidas, sobre el amor, y con una fantasía desbordante, de mundos dentro de otros, en el que la protagonista de la historia decide volver allí a donde pertenecía, y en un giro final que nos sorprende descubrimos con una sonrisa que no se ha marchado muy lejos. Me gusta. Mucha suerte, Ana María, y un abrazo.
Muchas gracias Jesús. Me alegro mucho de que te haya gustado. Ya sabes que estoy cómoda con la fantasía.
Abrazos de vuelta.
Qué relato tan tierno y hermoso, Ana María, donde el amor consigue unir la tierra y el mar, e incluso vencer a la ausencia. Ese final, delicado y mágico, deja una sonrisa entre la emoción y la nostalgia.
Muchas gracias Sergio.
No podía desaparecer simplemente, habría sido demasiado triste. Me alegra que despierte todas esas emociones.
Besazo.
Guaaaaau, Anaaaa
Los buenos relatos consiguen que podamos ver belleza en algo triste, y tú lo has conseguido con creces, compañera.
Enhorabuena y un abrazo
Muchísimas gracias Alberto. Qué comentario taaaan bonito.
Abrazos de vuelta.
¡Qué preciosidad de relato, Ana María! Si ya la historia tenía magia, la última frase situando a la abuela sirena con las canas al viento junto al velero dentro de la botella… no se puede imaginar mejor final. ¡Enhorabuena! Un abrazo. La suerte, asegurada.
Muchas gracias Juana. Sí, las historias mágicas son mi debilidad.
Abrazos de vuelta.
Un amor antes antológico. Contado con ternura y acierto. Podría ser un buen guion.
Muchas gracias Rosa. Si hacen película, te aviso.
Qué maravilla cómo manejas la fantasía y cómo consigues llevarnos de la mano a ese mundo sin que en ningún momento deje de parecernos real. Y ese final, tan poético y delicado, cierra el relato de una forma preciosa. Qué bien sabes nadar entre la realidad y la fantasía. Mucha suerte y un abrazote, querida Ana María. ❤️
Muchas gracias Nuria. Pues nadar no es lo mío pero la fantasía se me da mejor.
Abrazotes de vuelta.
Una bellísima historia de amor. Me ha encantado. Enhorabuena, Ana.
Muchas gracias Miguel Ángel. Cuánto me alegro.
Un besazo.