80. Me llamo Paula
Para mi padre yo era: «Esahijatuya». Rara vez se dirigía a mí directamente. ¿Viste las notas de Esahijatuya?, ¿viste su dormitorio?, ¿viste los amigos que tiene?… Cada queja acompañada de uno de sus mil tics.
Hoy, mi terapeuta (que juguetea con el pulsador de su boli) me dice que tengo que poner orden en mi vida. Clic-clic. Que esos ataques de pánico —clic-clic— indican que algo no marcha bien, que ahonde en cada pensamiento o sueño mío.
—Esta noche soñé que era hombre —le digo.
—¿Y? Clic-clic.
—Tenía ganas de mear y me pareció muy cómodo poder hacerlo de pie.
Tuerce el gesto. No le gusta mi contestación ni a mí sus «clic-clic».
De vuelta a casa te encuentro, como siempre, jugando a la play.
—¿Y qué? —me preguntas sin levantar la mirada de la pantalla.
—Que tengo que poner orden en mi vida.
Ahora sí dejas el mando y me miras como un niño despertando de una larga siesta. Necesitas unos segundos para aterrizar.
—¿Esahijaputa te dijo eso? —berreas abriendo otra lata de cerveza. Click dice la anilla. Y entre clicks, clics y tics sé lo que me queda por hacer.
—Me voy —te digo.


Padre, terapeuta e hijo llevan a esta mujer por la calle de la amargura, en una sinfonía de onomatopeyas cortas que martillean. Su decisión final no se le puede reprochar, solo esperar que, haya donde vaya, no le persigan esos sonidos incisivos y molestos, como las persona que los generan.
Un relato con combinación de diálogo y primera persona, que defiende el deseo de evasión cuando los demás siempre te marcan el ritmo.
Un abrazo y suerte, Juiller
En el texto consigues que empaticemos con Paula, que sintamos la misma tensión que ella con cada momento de despersonalización que recibe, con cada tic, con cada click. Por eso el título también está genial y complementa para darle entidad e identidad a Paula. Suerte, Dominique, y un abrazote.
Gracias por vuestras lecturas y comentarios…cuando poner algo de orden en una vida implica irse. Paula necesitaba de vuestro apoyo y comprensión. 🙏😉😊
Está claro que Paula necesita salir de ese agujero de clics y encontrar su espacio propio. Lejos, muy lejos.
Cuando leí el título me acordé de Isabel Allende. Nada que ver, pero te deja también un resquemor incómodo que pica…
Suerte Dominique ♣
Sabía decisión la de Paula. No hay quien viva con tanto ruido.
u
Un abrazo y suerte.
Paula necesita que la valoren más que lo que lo hacen su padre y su pareja (diría yo pareja).
Y es que, a veces pasa, que a los hombres se les valora más y critica menos.
Un abrazo,
Carme.