29. MIRAR AL FUTURO
Por encima de la mascarilla, la enfermera no quitaba atención a las manos del cirujano, que ya miraba a la paciente sin esperanza alguna de seguir perteneciendo a este mundo, y no dejaba de pensar en lo bien que le irían esos ojos sin dueño a su enfermera.


La enfermera mira las manos del cirujano, y él, los ojos de una paciente moribunda, pensando en la enfermera. Se podría decir que los dos pertenecen al género fetichista, cada cual con sus fantasías, en un relato que da qué pensar y ofrece varias lecturas. Lo que parece claro es que, al margen se detalles físicos, algo puede cuajar entre ambos.
Un abrazo y suerte, JM.
Incluso necrofilia, amigo Ángel.
Un saludo
JM
Entiendo que al cirujano le interesa la enfermera. Pero lo de los ojos sin dueño no termino de entenderlo.
Un triángulo “ amoroso” inquietante.
Entiendo que al cirujano le interesa la enfermera. Pero lo de los ojos sin dueño no termino de entenderlo.
Un triángulo “ amoroso” inquietante.
Ah vale! Ya entiendo: como los ojos de la fallecida le gustan, fantasea con que irían bien al rostro de la enfermera. Más inquietante aún, porque ella ya tiene ojos.
No creo que a ella le hiciera gracia!
Esos ojos ya no le pertenecen a la paciente moribunda, y el médico tiene esa extraña idea de doctor Frankenstein
¡Cuánta fantasía insana cabe dentro de una sola oración! Yo también veo un circuito cerrado, un bucle, una cadena de reciclaje, un corta pega…
Corta y cose es una cirugía compleja en este caso
Una duda, la enfermera es ciega?
No, pero los ojos de la paciente son muy bonitos.
Creo que es así como lo pensé.
Uy, que mal rollete da ese cirujano. A mí que no me opere. Y la enfermera que pida un traslado, por favor.
Qué buen desenlace para un relato con su punto macabro.
Un abrazo y suerte.
Parece un obseso con fines muy oscuros.
Un saludo
Al leerlo me ha venido una moderna versión del dr Frankestein. La pertenencia (y la sustracción) de las partes del cuerpo.
Muy original, J.M
Enhorabuena y suerte
Un Frankenstein algo fetichista, es verdad
Un saludo
Leo el título y supongo que voy a encontrar un relato esperanzador. Y nada más lejos de la realidad. En cuanto uno se introduce en las líneas se da cuenta de que no, de que hay «gato encerrado» en esa mirada. Espeluznante.
Enhorabuena, JM
Has usado el bisturí con buen ojo 😜
Evidentemente la paciente tenía unos ojos preciosos y la enfermera no. El doctor era especialista en cirugía estética no reparadora. A mí no me parece mal. Yo he querido tener siempre unos ojos más grandes y más bonitos. JM, ¿ke puedes dar el contacto de dicho galeno?. El relato me abre nuevas esperanzas de belleza no concluidas. Genial.
Este matasanos se parece a Nick Riviera, el indiplomado doctor de los Simpsons. Yo me quedaría tal y como soy antes de ponerme en sus manos.
Muy bien logrado de título a fin.
Abrazos.
Muchas gracias, es un placer leer un comentario así.