28. OMNISCIENCIA
Aprovechó para escapar al ver su cabeza reclinada sobre el escritorio. Después condujo durante casi ocho horas mirando de soslayo el espejo del retrovisor hasta detenerse, agotada, frente al primer hotel que encontró en la carretera. Se quedaría una noche para reponer fuerzas antes de seguir el camino que, como una hoja en blanco, se abría ante ella. Nada más meterse en la cama se quedó dormida; sin embargo las pesadillas apenas la dejaron descansar. Él conseguía adentrarse también en sus sueños. “Siempre serás mía” –repetía con su voz ronca de tabaco y absenta–. Despertó con un temor que se fue disipando con la luz del día. No todo estaba resuelto, aún podría salvarse y continuar su propia historia. Al levantarse de la cama vio un folio que alguien había introducido bajo la puerta. Un escalofrío recorrió su cuerpo antes de que el temblor de su mano lo dejara caer. Era el capítulo final escrito con su letra, con su maldita letra.


Dicen que los personajes en la obra de un escritor tienen vida propia, pero al final, quien maneja los hilos, tuerce caminos y dibuja desenlaces es el autor. Quizá todos pwrtenecemos a una obra de la que no podemos escapar, qie alguien ha escrito por nosotros, alguien que, si no está en todas partes, sí al menos en nuestro mundo.
Un abrazo y suerte, Paloma
Paloma, has conseguido mantener la tensión hasta el hachazo final. Como Angel interpreta, es su creador y él decide sobre ella aunque se revele y quiera escribir su vida en una hoja en blanco. Está muy bien conducido.
Me ha cautivado esa forma de describir la posesión del escritor respecto a un personaje, al que das vida y haces que huya, plasmando una situación semejante a una persecución y acoso de la vida real. El título también muy acertado, haciendo referencia a una forma de escribir donde el narrador lo sabe todo.
Estupendo relato con toque de realismo mágico. Ejemplo de la relación entre el autor y su personaje. Un ejemplo original de pertenencia. ¿Cuántos personajes no querrían escapar de las historias de las que forman parte?. Quien sabe, quizás lo hicieron. Quien nos dice , por ejemplo, que Don Quijote no era antes un personaje de Kafka y harto de ser un insecto escapó y se camufló como un caballero andante . Y así otros que se introdujeron como polizones en otras historias que no eran las suyas . Jajajaja, perdón, me he dejado llevar influida por tu relato.
Un abrazo
Muchas gracias por vuestros comentarios. Mi idea era buscar un paralelismo entre un personaje ficticio y una persona real atrapada en las redes de su manipulador. Hay muchas mujeres esclavas de las mafias o de esos hombres omnipresentes que se creen dueños de sus vidas.
Llevas razón en que se puede hacer un paralelismo con una historia real, que las hay y muchas desgraciadamente. Yo me he centrado más en el análisis de la parte fantástica del relato y no he sabido adivinar tu verdadera intención . Lo siento . Hablando de pertenencia ya sabes que las historias pertenecen ya a los lectores cuando dejan de serlo de sus autores, jajaja.
Un abrazo
Tienes toda la razón, Gema. los personajes bien construidos forman parte de la vida de los lectores como si fueran reales. Tu interpretación de mi cuento es la que yo, en realidad ,quería transmitir aunque también jugar a darle otra lectura. Me encantan los micros que ofrecen más de una posibilidad o reinterpretan a los clásicos o juegan con la realidad y la fantasía. Un abrazo y gracias de nuevo
Piensan algunos que somos el sueño de algún dios, ¿por qué no la creación de un novelista? Interesante juego realidad-ficción, además de otras posibles interpretaciones. Un saludo y suerte, Paloma.
Hola Antonio. La creación y la omnisciencia son atributos de los dioses y también de los narradores. Seguramente los segundos se inventaron a los primeros a su imagen y semejanza. Gracias
Paloma, la verdad es que da mal rollo, te metes en la piel de esa mujer huyendo de su maltratador, hasta que vuelves a leer el título y entonces entiendes que no está en sus manos elegir su destino, si no en las del narrador.
Un abrazo y suerte.
He leído los comentarios. ¿Personaje de ficción, mujer que huye de su depredador? Eso es una de las cosas buenas de la escritura: que el lector puede terminar de moldear la historia a su gusto. Sobre todo en los microrrelatos. Sea como sea, la historia engancha desde el principio con esa huida destinada al fracaso tanto si quiere zafarse del autor o de quien domina su voluntad. Al fin y al cabo, lo mismo. Cómo pesa la palabra «omnisciencia» en cada línea. Me ha gustado mucho.
Un saludo, Paloma
Omnisciente y omnipresencia.
Precisamente el narrador omnisciente se usa cada vez menos porque hay mucho hartazgo de ese CONTROL q unos ejercen sobre otras/os. Esa superioridad… buff, agobia y, en tu relato, aterra, porque deducimos q el final de tu personaje, ficticio o no, pinta mal y, lo q es peor, depende del tipo q la acosa.
Genial, como siempre, Paloma
Muchas gracias por vuestros comentarios Rosalía, María, Alberto, tres grandes de lo pequeño. Sí, la omnisciencia agobia pero vuestros comentarios me hacen feliz.
Qué horror que alguien sepa todo de ti. Te invaden tu propia intimidad, que deja de ser tuya. Un infierno eterno. El asunto es que, a veces, otorgamos esta cualidad a quien lo la tiene y transforma nuestra vida en un infierno. Se cura con salud mental. Pero no es fácil. Enhorabuena por tu terrorífico relato, Paloma. Suerte y un abrazo.