Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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Los participantes con los alias: ALADINO, CAPITAN NEMO (PRINCIPE ENCANTADOR) y HICHTCOOK

 

 

Tendrán de PLAZO hasta las 23:59 horas de España peninsular del sábado 18 de Septiembre del 2021 para escribir un microrrelato que cumpla con las siguientes bases:

  • * TÍTULO : Una o varias palabras siempre y cuando el título comience por la letra M y termine por la O (por MonstruO). Serán válidos títulos como : MoribundO, Mi niñO, Muy poco pan para tanto chorizO etc … El jurado otorgará 1 punto extra al relato con mejor título, más original etc de toda la ronda.

 

  • * RELATO : Extensión máxima 200 palabras (título no incluido). Debe incluir obligatoriamente la palabra CRIATURA

 

  • * El estilo y tema es completamente libre, pero el relato debe estar basado, como inspiración, en la siguiente fotografía.

 

 

 

 

Enlace para que los 3 participantes envíen su relato AQUI

 

VOTACIÓN del encuentro (se activará cuando se hayan presentado los 3 relatos). Recordamos que solo se permite el voto a participantes del concurso y del blog. Uno no se puede votar a si mismo.

6 Respuestas

  1. Mel

    Mareo de Aladino

    Poco después del porrazo que se pegó contra el suelo, comenzó a recuperar los sentidos que le habían abandonado durante ese tiempo. Primero sintió frío, pues las baldosas estaban heladas y el litro de agua que le habían echado en la cabeza también. Después oyó a Laura que decía «¡despierta, Manolo, qué delicado eres, por Dios!». Luego fue el olfato. Olía a cloro, a desinfectante, o algo así. Y a continuación una luz intensa, que atravesaba sus párpados apretados. «Venga, abre los ojos, a la una, a las dos, ¡a las tres!» se dijo. Y al hacerlo por poco se desmaya otra vez, al reconocer aquella figura maligna que unos minutos antes, cuando todo se tiñó de negro, hacía unas incisiones con un objeto punzante entre las piernas de Laura.
    Mientras se incorporaba, la mujer de las manos ensangrentadas le puso en el regazo la criatura. Entonces volvió a notar las piernas como blandiblú, pero esta vez por los tres kilos de carne palpitante que berreaba como un chon en la matanza, por su cuerpecito tibio, lleno de pliegues, por su olor a vida, por esos dedos y esas uñas tan chiquitines, tan perfectos.

  2. Mel

    MISÁNDRICO HIMENEO de Hitchcook

    Blanca y radiante iba la novia, con una larga cola de seda y un larguísimo velo de tul que ondeaba al viento, tal como había imaginado desde que era una criatura. Estaba famélica. Llevaba días sin probar bocado para conseguir la cinturita de avispa que le permitía lucir el vestido de sus sueños. En cuanto acabase la ceremonia comería cuanto quisiera.

    El novio era perfecto. Tenia una cierta cantidad de grasa localizada en la cintura; eso le hacía aún más atractivo. Le gustaba que su chico tuviese barriguita, era el mejor aderezo. Además estaba sano; era fuerte y vigoroso: cubría todas sus expectativas. Mientras se aproximaba al novio, su rostro reflejaba una serenidad que contrastaba con la ansiosa emoción de las invitadas. También tenían hambre.

    La madrina fue la primera en entregar su regalo a la ya flamante esposa. Un hacha preciosa, de dos filos, que llevaba en la familia desde siempre. Era hora de empezar el banquete.

  3. Mel

    Maldito cocinero del Príncipe encantador

    Nunca se supo cómo conoció la princesa a tan apuesto y distinguido caballero en su periplo por el Reino de los Pantanos El día de la boda ella estaba radiante y el populacho disfrutaba con las piruetas de los bufones, hasta que el príncipe se ausentó y en su lugar apareció una extraña criatura. Los alguaciles acudieron prestos en su captura, pero la alimaña los esquivaba con grandes saltos y llevó un buen tiempo poder apresarla. Cuando por fin lo hicieron la pusieron a buen recaudo y la armonía volvió al banquete nupcial, salvo por la cada más evidente preocupación de la princesa por la ausencia de su amado. Nada hacía presagiar el sangriento desenlace cuando sirvieron aquellas deliciosas ancas de rana para amenizar la espera y la princesa se hizo con la francisca de un soldado: Hasta el bálano le rebanó al cocinero.

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