31. NO ES IDÉNTICO, ES IGUAL (Rosa Gómez Gómez)
Nació a la vez que su madre daba los últimos balidos. Cerca de allí, la perra de la granja perdía su único cachorro en el parto. El pastor se apresuró a alimentarlo con biberones, pero los rechazaba. En su desesperación, juntó a la madre doliente con el huerfanito. Al día siguiente vio que mamaba, y los dejó juntos. Formaron una pareja inseparable: ella le enseñaba el arte de pastorear al ganado. Aprendía rápido, pero sus congéneres se lo ponían difícil. ¿Un corderito guiándolos? ¿Dónde se ha visto? No lo entendía. Si era un perro con piel de cordero.


Mira tú de dónde viene la expresión «…con piel de cordero» Ja ja ja. Ternura a raudales.
Gracias Edita, he cambiado algunas cosas del refrán. Algo sin importancia.
El lugar, la compañía y el ambiente en el que se ha nacido y criado marcan a todos los seres vivos, ese espacio de pertenencia determina conductas, como bien muestras en tu historia. Estos animales no actúan contra natura, como pudiera parecer según su condición, sino todo lo contrario.
Un abrazo y suerte, Rosa
Preciso como siempre Angel, somos lo que vivimos!
Qué tierno, es lo que tiene ser mamíferos, que no nos cuesta adoptar a las crías de otras especies. Y al final acabamos siendo la educación que recibimos. Me gusta ese perrete cordero pastor.
Un abrazo y suerte.
Se puede muchas cosas a la vez, y no estar loco! Gracias Rosalia.
Ya te lo han dicho, pero a mí también me parece una historia muy tierna. Me ha sacado una sonrisa imaginando a ese corderillo/pastor. Si hay lobos con pieles de cordero también pueden existir corderos con pieles de perros. ¿O me he liado?
Un abrazo, Rosa y suerte con este lindo relato.
No te has liado nada Maria. Solo que la imaginación no tiene límites.
Habéis conocido en la ternura del micro. Os juro que no sabía que lo ibais a sentir así. Y me gusta. Gracias María.
Exacto, en realidad era un perro (que no un lobo) con aspecto de cordero. Al final lo importante es quién te quiere, te cuida y te enseña.
Enhorabuena y suerte
Alberto, así lo veo. Nos identificamos con lo que tenemos más apego. Al margen de dónde venimos. “La sangre” está mitificada.
No dicen que si no hay roce, no hay cariño?
Gracias por tus deseos.
Hola, Rosa. No por nada dice el refrán que «madre no es la que pare, sino la que cría». Al ser el corderito criado por la perra, aprende todos los modos y comportamientos de un perro, por eso sus congéneres lo rechazan. Podrá ser un cordero y verse como tal, pero si se comporta como perro, cordero no es, y punto; así parece razonar el rebaño. Poniéndolo en términos humanos, sería un caso de discriminación en el reino animal, ¿no?
Un relato muy interesante, donde la pertenencia es puesta en tela de juicio.
Un beso grande,
Mariángeles
Eso es M. Ángeles, la pertenencia se cuestiona. Es lo mismo que la identidad de sexo. Los demás nos arrogamos el papel de juez y parte cuando en realidad no tenemos nada que “rascar”.
Gracias!
Cada uno es como se siente. La apariencia, muchas veces, es tan solo una defensiva máscara o un vulgar disfraz. Enhorabuena, querida Rosa, y un gran abrazo, guapa.
Gracias Puri. Estoy de acuerdo, las apariencias muchas veces engañan. Como en este caso. No es como nos ven, sino como nos sentimos.
Rosa, el roce hace el cariño. Pertenecemos a la familia, al país que nos acoge…Algo que podemos aplicar también a las personas.
Un micro con mucho significado.
Un abrazo
Gracias Pilar por tus acertadas palabras palabras. Ya está bien de patriotismo de pacotilla!
En momentos desesperados siempre aparecen buenas ideas, bien hecho lo de juntarlos. Genial, Rosa.
¡Abrazo!
La gente del campo es práctica, soluciones importantes para algo importante. La supervivencia.
Gracias Aurora
Increíble micro relato sobre la aceptación de la identidad en lo diverso. No es idéntico dice el título, pero es igual. Rechazo social es, a veces, el precio a pagar. Maravilloso relato del respeto a la integración y a la aceptación. Tiene mas miga de lo que aparenta. Enhorabuena Rosa.
Gracias Miguel Angel por tu comentario. Se hace lo que se puede, con lo que se tiene. Un saludo.
Qué buena fábula. Un cordero que adquiere el papel de perro pastor, y precisamente es rechazado por sus semejantes, y todo por salirse del rebaño, por ser diferente. Me ha gustado, Rosa, una vuelta de tuerca muy buena al clásico del patito feo, en este caso un perro con piel de cordero. Mucha suerte y un abrazo.
Gracias Jesús, suerte a ti también.
Un micro muy imaginativo y con una gran enseñanza: No somos como nos ven, somos como nos sentimos. Y todos tenemos derecho a que nos respeten ese sentimiento. Me ha encantado tu propuesta. Es un arte decir tanto con tan pocas palabras. Y sí, irradia ternura por todos los lados. Un abrazo y suerte, Rosa.
Gracias Juana, encantada con tus palabras.