59. Observación 137
El primer indicio se produjo cuando el cristal le devolvió su reflejo unos segundos tarde. En la cocina, el microondas zumbaba sin que él lo hubiera encendido. Dentro, un calcetín giraba lentamente sobre el plato. Encendió la cafetera y, antes de meter la cápsula, el café hirviendo se derramó sobre la encimera.
Salió a la calle y la lluvia subía desde los charcos al cielo. Su sombra se proyectaba tres metros por delante, tirando de él con urgencia. Los coches se detenían cuando el semáforo se ponía verde y arrancaban en rojo sin que se escuchara un solo pitido. Incluso los taxistas cedían el paso a los Uber.
El universo disfrutaba del caos, pero él no.
Ya en la oficina, encendió el ordenador y los números bailaban en los balances mensuales cada vez que parpadeaba. Incapaz de cuadrarlos, reinició el equipo con dedos temblorosos, y la boca seca.
La pantalla mostró una frase que no recordaba haber escrito:
“Observación 137: el sujeto todavía intenta mantener la rutina. Proceder con el colapso total”.
El cursor parpadeó y apareció una nueva línea:
“El sujeto ha leído el mensaje”.
Por primera vez sintió con absoluta certeza que alguien lo estaba observando.


Inquietante de principio a fin, aún más al fin, si cabe, con esa frase final que deja pensando si no será cierto y todos estemos realmente bajo control, marionetas de hilos dirigidos, monitorizados constantemente.
Te digo lo mismo que a Alberto: un gustazo leerte siempre.
Un abrazo y suerte, Miguel Ángel
Que dd una forma un otra estamos controlados no tengo duda. Nones un Gran Hermano, pero casi.
Muchas gracias por pasar por aquí y por tus palabras.
Un abrazo fuerte.
Miguel Ángel, ¡qué bien narrado ese inquietante caos! Me ha encantado tu relato, con ese desorden medido y espiado desde el exterior. Muy bueno, colchonero.
Fue un placer verte de nuevo a ti y a Sara.
¡Abrazo desde la ciudad donde levantareis la Copa!
Un fin de semana intenso repleto de buenas sensaciones. Ya veremos qué tal se da por tu tierra.
Muchas gracias por pasar por aquí y por tu comentario. Ojalá nos veamos pronto.Un abrazo
Un mundo al revés. Caos surrealista. Lo increíble ya es posible. Buen relato con la tensión in crescendo. Final cuántico.
Enhorabuena tocayo. Suerte.
Tal y como evoluciona el mundo, lo increíble cada vez parece más posible. Esto se nos va de las manos.
Muchas gracias por pasar por aquí. Saludos.
Aunque el relato está en clave de ciencia ficción bien puede trasladarse a la vida real . Vivimos observados en cierta manera por algoritmos , por cámaras, en redes, en fin, nuestra vida está al descubierto. Quizás también nos observen desde otras dimensiones.
Un abrazo
Desde otras dimensiones no sé, pero desde esta sí.Solo hay que ver lo que nos pasa a diario con la publicidad que nos ofrece el móvil.
Y eso es lo más insignificante de lo que de verdad puede estar pasándonos.
Gracias por pasar y por comentar. Saludos.
Miguel Ángel, me has tenido enganchada todo el micro (qué imaginativo y qué bien narrado), esperando a ver por dónde salías, hasta el inquietante desenlace final. Y cuánta razón llevas, nos tienen controlados.
Un abrazo y suerte.
Rosalía, me alegro mucho de que la historia te haya enganchado hasta el final. Es lo que se busca, pero no siempre se consigue.
Muchas gracias por pasar por aquí y por tus generosas palabras.
Saludos.
Si no puedes con el caos, alíate a él. De lo contrario lo seguirán persiguiendo para que se rinda. Un mundo distópico en el que espero, no tener que vivir. El caos me descompone!
Así es, esperemos que no nos toque vivir un mundo así. Con la marcha que llegamos nos vamos acercando, pero por suerte aun queda muchm.
Muchas gracias por tu lectura y por tu comentario.
Saludos.
Fantasía surrealistas, distopía caótica, imaginación delirante… De alguna forma, haces sentir al lector lo mismo que el sujeto ese que se siente observado.
Sí a ti te hecho sentir todo eso me doy por satisfecho.
Muchas gracias por pasar. Saludos.
Original relato que empieza con un desorden cuya causa se desconoce y de pronto da un giro brutal! Me encantan las distopías, así que he disfrutado un montón con esta. El título, de diez. Enhorabuena!
Me alegro de que la historia te haya hecho disfrutar. ¡Objetivo cumplido!
Muchas gracias por tu generoso aporte.
Saludos
Genial tu micro, Miguel Ángel, y también, quizá, hasta tristemente visionario si observamos con atención en qué manos empieza a estar el «tecnomundo» futuro. Un abrazo y suerte, guapo.
. Me.alrgro de que te guste la historia, a pesar de lo que lleva implícita.
Gracias Puri, por tu lectura y por tus palabras
Saludos.
El Gran Hermano anda por ahí, entre grandes pantallas. O algun Gran Pariente Todopoderoso. Eso seguro.
Intriga el número. No sé si es al azar. Pero ser observado 136 veces antes de que te des cuenta… ¿Por quién? ¿Por qué? Y entonces tu rutina se deshace.
Creo que ya estamos viviendo dentro de algún relato distópico. No sé si en este. Pero anda cerca.
Inquientante futuro real.
Mucha Suerte
Para mí, por desgracia, el Gran Hermano existe y estamos en una distopía a pequeña escala.
En cuanto a lo del título, como indicas el 137 señala las veces que ya ha sido observado. Lo que no sé es cuántas más le faltan.
Esperanza, muchas gracias por pasar por aquí.
Un abrazo.
Me ha encantado Miguel, que buenas frases, lo de la lluvia que subía desde los charcos al suelo, se me ha quedado. Un relato distópico muy inquietante y que bien podría ser casi cierto. Un abrazo enorme.
Cualquier día eso de la lluvia nos lo encontramos por al calle. Tiempo al tiempo.
Gracias por pasar y por tu omentario.
Un abrazo. Nos vemos
Creas una atmósfera inquietante. Me dan ganas de girarme por si hay un ojo observando, pero no lo hago por si acaso. Estupendo título y maravilloso ritmo. Relato fantástico, Miguel Ángel, en ambos sentidos. Suerte y abrazos.
Rafa no te gires, que es peor. 😉
Muchas gracias por tu generoso comentario.
Abrazos de vuelta. ¡Nos vemos!
Qué distopía fantástica tan buena. Me ha encantado sobre todo ese agua que sube al cielo desde los charcos. El caos absoluto en el que se mueve el personaje, y ese inquietante final en el que vemos que se siente observado, también funcionan genial. Me ha recordado a la sensación que se muestra en el inicio de la película Matrix. Muy buen micro de ciencia ficción. Un abrazo, compañero.
Madre mía, qué mal rollo la observación 137 del sujeto… Como un show de Truman pero a lo loco, sin que nada tenga sentido. Nada, que «matrix» se le pone patas arriba.
Buen relato!
Un abrazo,
Carme.