¿Te falta alguno de nuestros recopilatorios?
PREMIO A CURUXA 2024
PREMIO SENDERO EL AGUA 2024
***
más de 15000 relatos

más de 6 millones de visitas


El escritor había notado que los sueños y los espejos eran dos temas recurrentes en la mayoría de las obras de los autores que había leído. Influenciado por algunas de las historias que abordaban estos dos elementos como tema de inspiración, escribió el siguiente relato:
La lluvia arrecia y millones de gotas enfurecidas caen impactando contra la tierra que espera. Nacen pequeños riachuelos que se precipitan con sus dedos igual que las raíces buscando el lugar, recorren los rincones serpenteando para llegar al final de las callejuelas. Los nubarrones acomodados impiden la luz ocre que tímida logra traspasar; las pequeñas cocinas lanzan a través de las chimeneas bocanadas al cielo variados aromas: A café, maíz tostado, albahaca, y algún guiso.
Me miro al espejo cada mañana. Desnuda. De frente. De perfil. Me pongo de puntillas, me agacho, me arqueo. Primer bostezo de la mañana. Rutina diaria. -¡Aliciaaaaaa, vámonos ya o te corto la cabezaaaaaa!
Atardece y su piel es tan blanca. Me excita. Sus frágiles manos juegan con las aguas cristalinas del estanque. El sol, vencido, irisa su negro pelo. Sus pechos incipientes reaccionan al frescor de la tarde. Negro pelo, blanca piel. Todo está en ella, se lo voy a arrebatar. Me acerco muy despacio. Jadeo. Apenas rozo su pelo, su espalda, su vestidito blanco. No hay nada tan brutal y hermoso como destruir la perfección. Oprimo su cuerpecito contra mi brasa enloquecida. Ahogo su miedo con mis manos. Saboreo la deliciosa fruta. Apenas un gritito ante tanta inmensidad. Mientras la poseo, en un estertor que se confunde con el deseo, su corazón deja de latir. Atroz.
Últimamente estoy fatal. Miro mi imagen en el espejo y le pregunto:
A veces nos visita. Y aunque no se queda mucho tiempo, apenas una noche, cuando se marcha, los niños, horrorizados, no quieren salir del rincón, y ella… ella ni habla, porque la Bestia se ceba con ella, y deja su cuerpo maltrecho, mezcla de rojos y morados. A mí me queda como una tontera, como si todo lo sucedido en mi casa solo fuera una pesadilla. Después noto su rechazo, me echan la culpa.
Hoy al entrar en el ascensor, un escalofrío ha recorrido mi espalda. La Bestia estaba allí esperándome, reflejada en el espejo.
Hoy me levanté muy temprano, ya que no pude descansar muy bien por la noche porque se me venia la imagen de mi madre, que falleció. Estoy envuelta de recuerdos, pero lo más importante lo que me dejó con su ejemplo. ¡Acá estoy!… en el espejo, donde ella se arreglaba y se sentia feliz… ¡y como lo cuidaba a este espejo!… porque ella decia, que nuestro corazon tenia que ser…¡así radiante!… transparente… sin manchas.
más de 15000 relatos

más de 6 millones de visitas









