Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

DESORDEN

Un relato con menos de 200 palabras inspirado en EL DESORDEN

Bienvenid@s a ENTC 2026 Continuamos nuestro 16º concurso en el que iremos proponiendo hasta 8 propuestas temáticas en torno a la EXISTENCIA En esta ocasión serán relatos que desarrollen el concepto DESORDEN en todas sus acepciones. Y recuerda que el criterio no debe ser poner menos palabras sino no poner palabras de más. Bienvenid@
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Esta convocatoria finalizará el próximo
31 de MARZO

Relatos

MUJER

Eres risa que embellece

cada noche

donde el cielo se ha llenado de adarajas,

y renaces en un gesto

que parecen bellas lunas.

Te recuerdo, el mundo existe

y que en él, mujer, eres reina de trabajos

y guirlache.

La ternura que guardabas tras espejos

y ventanas

te hizo abrir los imposibles,

y tú fuiste una vida en otra vida,

como todos, no se olvide,

y lograste el descanso del cansado,

pues del tuyo te olvidabas.

Eres fuerte, mas, no temas,

no eres piedra sino el agua que refleja el universo

y recoges cada gota del nublado,

y aunque siguas siendo agua de ese río, sin nombrarte,

sabes ser samaritana.

Eres fuerte como el roble y la montaña,

eres viento en la vela del suspiro,

eres cauce que se aúna con los mares

y que baña de ilusiones tus sonrisas.

No hay rencores, ni vacío ni tormento;

yo lo sé,

eres mujer y encrucijada en los derechos,

y persona, que en otro tiempo, fue olvidada

siendo hermana, siendo madre o siendo hija.

Mas, naciste una Mujer,

profesora de la vida

con un libro bajo el brazo titulado

“Piensa y siente”, que firmaste con el nombre de “Persona”…

Ángeles Sánchez Gandarillas©

8-III-2013

MAR52. ORWELL OPTIMIZADO, de Conrado Santurino

Todo empezó en el año 2084 cuando comenzaron a neutralizar las mentes de las personas y trasplantarlas a redes neuronales externas. De esa forma cesaba el dolor y se controlaba el placer. Después se eliminó físicamente el cuerpo porque era frágil y se rompía, resistía mal el paso del tiempo. Finalmente prescindimos de nuestra individualidad porque solo generaba conflictos de unos sobre los otros, hasta agruparnos en un único cerebro. Este cerebro.
La vida de un único cerebro se desarrolla en un eterno domingo por la tarde, como eterno es su aburrimiento, el nuestro, el aburrimiento de todos. A veces imagino relaciones que recuerdan la realidad de un tiempo pasado, copias de seres humanos que lloran o que aman, que tienen hijos. Que leen. La vida es pacífica un domingo por la tarde.

http://jalgarabel.blogspot.com.es/

MAR51. DIARIO INCONCLUSO DE MI ESTANCIA EN DISTOPÍA, de Fran Rubio

Por fin terminaba 1984. La rata daba un mordisco a mi cerebro coincidiendo con cada gong de las campanadas, hasta que completó los doce. Sentí amor por aquella rata, incluso más que por el Gran Distopo. Temiendo que se desvaneciesen los datos en mi cabeza, escribí apresuradamente una especie de diario que sintetizase lo que había significado aquel año tan inaudito:
Frases muertas, ríos estériles, biberones envenenados, avenidas sin final, cielos rotos, tiempo errante, marinos sin norte, recuerdos perpetuos, tormentas hipnóticas, infinita tristeza, suicidas repetidos, embriones hibridados…
Antes de terminar, entraron a la celda y me quitaron el papel. Tatuaron en mi antebrazo el temido “MOVE TO ROOM 101” y me dejaron a solas con la rata, que yacía muerta en el suelo anormalmente hinchada, parecía que el amor llenaba su cuerpo. No recuerdo cuánto tardaron, pero al regresar de mi inconsciencia, estaba dentro de la 101 sentado frente a una pantalla de ordenador donde unas letras explosivas de colores repetían a intervalos muy cortos “Feliz 2084”. La voz del Gran Roedor desde el altavoz del techo dijo: “Eres libre”.
Al salir, mi larga cola quedó atrapada en la puerta. Habré de acostumbrarme a esta nueva morfología, me propuse.

MAR50. TE QUIERO, TE QUIERO, TE QUIERO, de Modesto Lobato Marcos

El teléfono sonó.
Contesté y mi corazón estalló en mil pedazos.
Segundos, o quizá minutos después, fui al cuarto de baño y, con toda la rabia del universo ebulliendo en mi interior, cogí mis lápices de ojos y labios, mis pintauñas y mis coloretes y los arrojé al cubo de basura.
Después bajé a la calle y un taxi me llevó al hospital.
Allí una enfermera me guió hasta la habitación 284, o 204, o tal vez fuese la 2084, porque el océano de lágrimas que anegaba mis ojos me impedía ver con claridad los números grabados en la puerta.
Entré, lentamente me acerqué a su cama y, con un amor infinito, lo abracé.
Y mi marido ciego a mí.

MAR49. VEJEZ, DIVINO TESORO, de María Asunción Buendía Hervás

– Aparta chaval, te la estás jugando!!!
No sabía por qué cuando se topaba con los muchachos de finales de 2084 le salía su lado más chulo y provocativo. Por no decir directamente macarra o quinqui.
Pero no, los provocativos eran ellos, si hubieran vivido como ella en los 80, pero los años ochenta del siglo XX, no habría durado ni medio telediario. Claro que ellos qué saben lo que eran los macarras, ni los quinquis, ni siquiera los telediarios.
Ay… si es que tener el cuerpo de veinteañera no le quita a una el estar a puntito de cumplir la friolera de 125 castañas. Casi ná.
Aún recuerdo cuando en la década de 2040 los avances médicos en el campo del retraso del envejecimiento empezaron a ser espectaculares. Hasta el punto de que aunque a mí me pillara ya muy, muy madurita, me hicieron retroceder años y hoy tengo este cuerpo espectacular, tanto que francamente no me reconozco, ni le tengo el cariño de antes, cuando de repente me miraba al espejo y veía una arruguita más o esas ojeras, por no decir las adorables canas, ¡vejez divino tesoro!

http://tbtasuncion.blogspot.com.es/

MAR48. SENTIR, TAL VEZ AMAR…, de Gloria Arcos Lado

Se indignó cuando un humano le recordó que sólo era una máquina, que no podía enfadarse, y que por supuesto, tampoco podía sentir.
Sabía que eso era lo que se esperaba de ella, para eso había sido creada con una materia prima integrada por circuitos eléctricos y microchips, pero sin el mínimo atisbo de algo parecido a un corazón.
Sin embargo no estaba dispuesta a aceptarlo, sin intentar rebelarse una vez, sobre todo después de descubrir lo que significaba sentir amor hacia alguien, en su caso hacia su compañero en la cadena de montaje, Promesa-2084.
Como robot de élite, no se le escapaba lo peligroso que podría llegar a ser que alguien conociera que era capaz de sentir.
Dudaba sobre cómo debía de disfrutar de ese maravilloso don, vedado al resto de robots. Por eso, para evitar dirigir hacia ella ninguna sospecha, Esperanza-1984, retornó a su rutina en la fábrica de aeronaves.
Quizás algún día, cuando las máquinas tuvieran conciencia, podrían rebelarse… Tan sólo entonces podría ejercitar su capacidad de amar, de sufrir, de ponerse en la piel del otro.
Pero no lo haría mientras el Gran Hermano continuara observándolo todo…

UNA FELICITACIÓN…

… me gustaría felicitar a todas las mujeres excepcionales
que escriben o simplemente se pasan por ENTC. 
Para ello he pensado en una mujer excepcional: 
Simone de Beauvoir (París, 1908- 1986), filósofa y escritora, en cuyo conocido ensayo «El segundo sexo» (1949) aborda el tema de la identidad femenina. Lleva a cabo un exhaustivo estudio de la situación de las mujeres a lo largo de la historia y de toda clase de condicionamientos que han hecho a la mujer tal y como es en la época contemporánea. También habla de la necesidad de que el papel de la mujer en la sociedad y en su relación con el sexo masculino cambie. Por eso se la considera una de las obras fundamentales del feminismo.
 Dejo algunas frases que resumen su pensamiento:
«No se nace mujer: se llega a serlo» 
(Con esta frase negó la existencia de un destino biológico para la mujer).
– «Ser mujer no es esencia ni destino» (es, ante todo, una construcción cultural, histórica y social).
– «Desde mi punto de vista la tarea real del feminismo sólo puede ser la transformación de la sociedad a partir de la transformación del sitio de la mujer en ella».
Y aquí os dejo un enlace en que se explican las principales
 ideas de «El segundo sexo» de una manera breve, precisa y clara.
MERCEDES JIMÉNEZ

MAR47. EL LENGUAJE O CÓMO ENTENDERSE DE UNA MALDITA VEZ, de Javier Sánchez Campos

En aquella ciudad todas las calles se llamaban igual. Uno, por ejemplo, preguntaba “¿Cómo se llega al Ayuntamiento?” y un amable vecino respondía: “Coja la 2084 y en la esquina de la 2084 con la 2084 tuerza a la izquierda. A doscientos metros verá la 2084. Sígala quinientos metros hasta dar con la 2084. En esa misma acera, en el 2084 lo encontrará. No tiene perdida”. Y aquel perdido ciudadano agradecía la valiosa información y llegaba a su destino sin necesidad de volver a preguntar a nadie, pues las instrucciones que le habían facilitado eran exactas, no podían, jamás, dar lugar a malentendidos.

MAR46. 16 DE MAYO DE 2084, de Margarita Clemares

—Abriendo unidad de edición KM16. Grabando… Mañana es mi cumpleaños, cumplo dieciocho años y lo voy a celebrar en el asteroide Ascamio. ¡Va a ser fantástico! Un día de diversión con mis amigos; música asternocop, comida y bebida deshidratada de barbacoa y todo esto al lado de la laguna Mascarpona. ¡Lo vamos a pasa genial!
A partir de mañana empiezo a formar parte activa en la vida de la ciudad satelital en la que vivimos, por eso mi padre quiere que decida el módulo de aprendizaje rápido intra-sensorial que me tienen que inocular en el cerebelo. En sólo una hora, tendré todos los conocimientos científicos-técnicos necesarios para formar parte de mi comunidad.
Siento miedo, pero también mucha pereza, ante la responsabilidad que se me viene encima. Hasta ahora he vivido en una nebulosa y, de repente, de hoy para mañana, me tengo que hacer mayor.

MAR45. AY MAAAAMA 3.0., de Jesús Lozano López

Estaba harto de los mensajes reiterativos de su madre, de las miles y miles de veces que le repetía que recogiera su habitación y todo el tostón que le daba. Pero por fin había descubierto la solución a todos sus problemas.
Con la nueva actualización para I-Mom “UNAYNOMÁS” en lugar de oir veinte veces “cómete la sopa” sólo tendría que oir “cómete la sopa/20.iteración”. Y lo mismo servía para “tómate un yogur que necesitas calcio/6.iteración”, “tienes que comer más fruta/14.iteración”, “a ver si dejas de fumar/87.iteración”, “con lo que te quiere tu madre/10 a la 257.438.000.iteración”.
Con este invento hasta veía viable echarse novia.
¡¡2084 iba a ser un año memorable!! ¡La pena es que aún fuera el 2013! En ese momento lo decidió: Si aprobaba Selectividad se matricularía en la Facultad de Informática.
Entonces entró su madre sacudiéndole con un “¡Deja la consola y ponte a estudiar que mañana tienes exámen/0.iteración….error….error…error…dato no computable!”

MAR44. UN FUTURO QUE NOS ESPERA, de Jesús Pacheco

En julio de 2084, Javier, convencido de que no pasaría satisfactoriamente la I.T.P. (Inspección Técnica de Personas), decidió hacerse ermitaño.
Sin embargo, los técnicos acabaron encontrándole y le hicieron una inspección «in situ».
Fue inmovilizado para siempre: tenía deficiencias gravísimas en el apartado 33.21/2084. Esto es, el del amor al prójimo.

MAR43. HERENCIA, de Luisa Hurtado González

Al llegar a casa, la había descubierto haciendo precipitadamente las maletas. Y minutos después, sin aún poder creérselo, oía un portazo.
Ahora vagaba por el que había sido su apartamento, buscando respuestas, haciendo conjeturas, perdido. No habían discutido, estaba seguro de que no había terceras personas, no recordaba un comentario hiriente o un mal gesto. Sabía que, hasta el último instante, habían sido felices; y, sin embargo, ella se había ido, ¿por qué? Repasó con el mismo celo la casa y sus recuerdos, y lo único que encontró fue un número anotado en el bloc que había junto al teléfono.
Más o menos media hora después de que ella le hubiese abandonado, él se apagó hasta morirse.
Nunca supo la verdad, a seres como él nunca se les decía lo que eran; pero ella había sospechado, había investigado y había encontrado una respuesta: esa cifra tan alta y tan corta, los segundos que le quedaban de vida, y el regusto amargo y metálico de unos besos que quizás no lo habían sido nunca.
Mucho más tarde, alguien quiso que aquel juguete fuese un ser humano de nuevo y volvió a poner el reloj de la vida en marcha; así nació un robot que siempre se creyó hombre, con una extraña afección ocular a causa del óxido.

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