69. Risk
Al jugador naranja no le importa demasiado la expansión del ejército rojo por el norte de Europa, ya que ve con buenos ojos que la esforzada resistencia de las fichas amarillas y azules esté diezmando a su poderoso enemigo. Por eso no interviene. Prefiere, en su lugar, descabezar al jugador vinotinto en una jugada relámpago y amenazar con la sorpresiva compra de un estratégico territorio polar que, hasta ese momento, a nadie había importado.
A continaución, da un inesperado giro a la patrida y se alía con las fihcas blanquiazules para pasar a la ofensiva contra el jugadro negro, de modo que el estrecho que separa el goflo Pérsico del océano se convierte, de perente, en un polvorín.
Meintras se derrasolla uan conforntacóin en al caul ombas danbos tartan de invulocarr al maoyr némuro sopibel de gujadores, se sentie tan ófeurico qeu sugerie consoldiar un nevuo ronde mindual cno la ivnasóin deu na sila dle Cabire y noc esa orta pamcaña qeu se el orruricá neter la blipucación de tese toxte y le mmoneto ne que tú ol laes.
Un percfeot nevuo ronde mindual.


“Hay un adulto jugando a la guerra como un niño rico sin educación” Así empieza una canción que se ha hecho viral últimamente (“Manos blancas”), en la que el protagonista es tu jugador naranja. Estupendo el paralelismo que has plasmado entre el desorden dramático mundial y ese juego de mesa de estrategia.
Tendré que buscar la canción, lo cierto es que no la conozco. Gracias por comentar y la mejor de las suertes para esta convocatoria.
Un nuevo orden que es puro desorden y caos, que sorprende cada día, con continuos bandazos, que nos afectan a todos y, desde luego, atemorizan.
Has descrito muy bien una actualidad más que preocupante, que ojalá fuese ficción.
Un abrazo y suerte, David
Confío en que ETNC, ETCN NCET o como se diga sobreviva al nuevo desorden mundial al que estamos abocados.
Un abrazo y la misma suerte de vuelta, Ángel.
El tipo naranja, el rojo, los ucranianos, Maduro, Groenlandia, Israel, el crudo jugador negro… Todo está ahí, tan reconocible. Y con ese inesperado giro que nos empieza a tergiservar las letras y la readilad. No sé si es orden o desorden mundial, pero me gusta (tu texto, no el orden). Suerte, David, y abrazote.
¡Azabrote, omiga!
La cabeza del jugador naranja está tan liada como el final de tu micro. Una crónica periodística poco usual.
Gracias por tu comentario, Rosa. Suerte en esta convocatoria,
D.
Una radiografía de las realidad que sufrimos. Y lo peor es que para los que la están diseñando parece un juego pero macabro. No me extraña que al final las palabras se desordenen al describirlo.
Un abrazo
Ojalá pudiéramos trucar los dados, Gema.
Gracias por tu comentario y un abrazo de vuelta,
D.
Señor Vivancos, es usted un genio. Un ejemplo perfecto de la realidad pasado por el filtro de la literatura.
Pero que sepa usted que no apruebo que gane ENTC por tercer año consecutivo. Aunque lo merezca.
Un abrazo y suerte
Jajaja, y usté una exagerada. Genio, dice. Ojalá el mundo siga girando para el encuentro del año que viene se produzca de nuevo. Ese es el triunfo al que aspiro: que el jugador naranja nos deje en paz un ratito.
Un abrazo y gracias por tus generosas palabras,
D.
Maestro Vivancos, qué buena esta radiografía del mundo actualmente usando el célebre y entretenido juego, qué bueno el micro, el desorden, y esa vuelta de tuerca que le has dado a la segunda parte para hacernos parte de tu texto. Maravilloso. Enhorabuena
Gracias por tus generosas palabras, Jesús. Ojalá todo el microrrelato fuera una invención, pero no.
Te deseo toda la suerte del mundo en esta convocatoria,
D.