69. Chuck y Charles
La pareja de mercenarios navega a bordo de una lancha. Desembarcan en la orilla. Esquivan las balas que disparan sus enemigos ocultos en la selva. Abaten a todos. Corren hasta la hacienda. Saltan la muralla, acaban con los demás guardias, también con el cacique y rescatan a los rehenes.
Ya liberados, regresan a la ciudad y reciben su recompensa. Los héroes de alquiler se retiran a dormir la siesta. De pronto suena el teléfono. Los dos, temerosos, miran el número desconocido que aparece en la pantalla.
No se atreven a reponder la llamada repentina del posible spam.


Fíate del spam y no corras… Un juego de extremos ocurrente y sorpresivo. Saludos y suerte, Pablo.
Mejor peligros conocidos y palpables, que otros latente y misteriosos. Hasta el más valiente tiene sus malos momentos.
Original y simpática y actual historia.
Un abrazo y suerte, Pablo
Jajaja, qué bueno, unos hombretones tan valientes que se amilanan ante una llamada de spam. Mejor que no contesten, no sea que salgan con un cambio de compañía telefónica.
Un abrazo y suerte.
Ja ja ja. Curiosa la contradicción, paradoja incluso: muy valientes para lo más complicado y cobardicas para lo que hacemos cualquiera.
Jajaaa, que bueno!
Si es que las siestas son más peligrosas que cualquier enemigo.
Enhorabuena y suerte