Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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70. LE SOUFFLE AU COEUR (Toribios)

Le arruinaron la infancia, y por ende la vida, cuando aquel pediatra anunció su mal. Que no corra, que no se fatigue, que no coja frío, señora. Así lo sentenció el galeno, fonendo al viento y gafas en la punta de la napia, con el orgullo de quien hace un descubrimiento capital. Y la madre, ay dios mío, menos mal que este sabio me ha salvado al hijo. Así estuvo un tiempo, llevando vida de planta de interior.

Pero el niño era obstinado. Parado yo… Cómo no vestir, como todos, el chándal del colegio. Cómo renunciar a ser parte del equipo. Y, erre que erre, se empeñó en desafiar mandatos y presiones. Primero fueron juegos en la calle, y luego consiguió ir a clase de gimnasia, prometiendo, eso sí, no forzarse mucho. Acabó destacando en el deporte. Hoy, mira la vitrina donde atesora los trofeos y piensa en esa vida que no fue. Una vida quizás de literato, de esos que escriben vidas de gente hiperactiva.

6 Responses

  1. Ángel Saiz Mora

    Se puede vivir o imaginar que se vive. Tu personaje es un ejemplo de valentía, desafiante de esos males que le han venido de fábrica, negándose a vivir con miedo. Él tomó una decisión que se afianzó con el tiempo. De haber optado por otro camino su vida hubiera sido diferente. Es lógico que le quede la duda de qué habría sido mejor. No se puede vivir más de una existencia, salvo que se lea y/o escriba, algo que permite vivir, aunque sea virtualmente, la de muchos personajes, como tú nos has regalado la de tu protagonista.
    Un abrazo y suerte, Antonio

    1. Antonio Toribios

      La vida siempre tiene disyuntivas, caminos que divergen, opciones a elegir. Todo sea que haya o no coraje, que la presión no sea invencible, que el miedo pueda más que las ganas. Muchas gracias, Ángel por tu tiempo y tu atención. Un abrazo.

  2. Rosalía Guerrero

    Me encanta lo de «vida de planta de interior». Y también la reflexión sobre qué hubiera sido su vida de no haber tenido ese coraje, y sobre que ni siquiera los sabios galenos son infalibles
    un abrazo y suerte.

    1. Antonio Toribios

      La ciencia avanza y los diagnósticos se valoran de diferente modo con el tiempo. Me alegro de que te guste mi metáfora. Y gracias por tu comentario. Saludos

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