47. Interestelar
Desde el interior de la nave gozan de una perspectiva privilegiada. Bólidos fugaces surcan el cielo como una exhalación y todas las gamas de matices cromáticos decoran las auroras boreales que tienen a su alcance. Si cierran los ojos, la música de las esferas los arrulla en un cálido sopor mientras levitan insensibles a las colisiones que jalonan su trayectoria. No les importa nada más. Aunque su cápsula sea un Ford Fiesta mal tuneado y el planeta que orbitan un descampado cubierto de escombros y terraplenes.
Cuando anochezca regresarán a su vehículo, con las luces apagadas para no ser descubiertos, y emprenderán de nuevo su huida tóxica hacia las estrellas.


La imaginación suele ser recomendable y curativa, pero la que genera cada persona, no la que propician sustancias externas y evasivas. La expresión «huida tóxica» es la clave de todo lo que sienten y que tan bien has descrito, de la dependencia creciente y peligrosa de una irrealidad.
Un abrazo y suerte, Jero
Muchas gracias Ángel por tu comentario. La imaginación está cerca y solo hay que buscsrla sin recurrir a ninguna sustancia en escenarios oscuros. Un fuerte a razo y mucha suerte.
Viaje hasta las estrellas y más allá sin salir de la Tierra. Imaginación tóxica. Y muy cara.
Gracias por tu comentario Edita. Un viaje son retorno y sin duda fugaz.
Me has llevado a un viaje ochentero, que implicaba algo más peligroso, entre el Barco a Venus de Mecano y Elixir de Juventud y Se Dejaba llevar por tí (y alguna que otra más) de Antonio Vega. Algunos, como este último, se quedaron en ese viaje.
Quedan sus letras y su música, pero qué mala fue esa huida.
Mucha suerte Jero ♣
muchas gracias Esperanza! Una época que parece lejana pero que por desgracia sigue en activo aunque sea en otras agencias de viajes. Mucha suerte para ti también
Jero, ese Ford Fiesta nos sitúa en una época muy tóxica. No sé qué se han metido tus personajes, pero les recomendaría que empezaran a cambiar de hábitos si quieren llegar vivos al siglo XXI. Y que lean libros, aunque los viajes no sean tan flipantes.
Un abrazo y suerte.
Un ford fiesta nos puede llevar a muchos sitios jejeje oa mayoría buenos como los libros..Grscias por tu comentario y mucha suerte
A eso se le llama viajar sin moverse del sitio. Muy buena descripción de ese viaje envenenado que nos retrotrae a una época determinada. Y aunque nos lleva por viajes espaciales todos sabemos que el destino final es una realidad sórdida y sin salida en ese descampado.
Un saludo
muchas gracias por tu comentario Gemma..Una imaginacion de la que debemos huir aunque sea a lomos de un ford Fiesta.Mucha suerte