Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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47. Interestelar

Desde el interior de la nave gozan de una perspectiva privilegiada. Bólidos fugaces surcan el cielo como una exhalación y todas las gamas de matices cromáticos decoran las auroras boreales que tienen a su alcance. Si cierran los ojos, la música de las esferas los arrulla en un cálido sopor mientras levitan insensibles a las colisiones que jalonan su trayectoria. No les importa nada más. Aunque su cápsula sea un Ford Fiesta mal tuneado y el planeta que orbitan un descampado cubierto de escombros y terraplenes.

Cuando anochezca regresarán a su vehículo, con las luces apagadas para no ser descubiertos, y emprenderán de nuevo su huida tóxica hacia las estrellas.

10 Responses

  1. Ángel Saiz Mora

    La imaginación suele ser recomendable y curativa, pero la que genera cada persona, no la que propician sustancias externas y evasivas. La expresión «huida tóxica» es la clave de todo lo que sienten y que tan bien has descrito, de la dependencia creciente y peligrosa de una irrealidad.
    Un abrazo y suerte, Jero

  2. Esperanza Tirado Jiménez

    Me has llevado a un viaje ochentero, que implicaba algo más peligroso, entre el Barco a Venus de Mecano y Elixir de Juventud y Se Dejaba llevar por tí (y alguna que otra más) de Antonio Vega. Algunos, como este último, se quedaron en ese viaje.
    Quedan sus letras y su música, pero qué mala fue esa huida.
    Mucha suerte Jero ♣

  3. Rosalía Guerrero

    Jero, ese Ford Fiesta nos sitúa en una época muy tóxica. No sé qué se han metido tus personajes, pero les recomendaría que empezaran a cambiar de hábitos si quieren llegar vivos al siglo XXI. Y que lean libros, aunque los viajes no sean tan flipantes.
    Un abrazo y suerte.

  4. Gema Herráez

    A eso se le llama viajar sin moverse del sitio. Muy buena descripción de ese viaje envenenado que nos retrotrae a una época determinada. Y aunque nos lleva por viajes espaciales todos sabemos que el destino final es una realidad sórdida y sin salida en ese descampado.
    Un saludo

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