83. Sorpresas de la luz
Cuando la mañana ilumina a la abuela, le veo unos grotescos pelos brunos en la cumbamba. Ella me dice que son las babas del diablo... Read More
87. Sala de muñecas (María Rojas)
Madame Alhelí se adentraba en la sala de las muñecas de porcelana. Ellas con los ojos rasgados, la piel nacarada y las boquitas casi violáceas... Read More
79. Ritmo y control (María Rojas)
En Veracruz, en el puesto de mariscos, Marién abría las piernas. Su vulva jugosa se columpiaba al viento. El tendero del frente, iba marcando el... Read More
105. Ejercicios para olvidar
Estaba empecinada en quererte. En que volvieras a vivir en nuestra casa colorada, asomada al Océano Pacífico. Quería que regresaras para amarnos, y a eso... Read More
85. El navegante (María Rojas)
Indefenso a su suerte, y bramándole el alma, el mulato Candelario, navega aguas abajo. La espuma desborda su boca, el cuerpo se tambalea en blandura... Read More
88 Volaban y volaban (María Rojas)
Cuando mi abuelo miraba el cielo veía ovnis. Le decían que era un viejo loco, que imaginaba majaderías. Él, confundido, renunciaba a la luz de... Read More
90. Sones de infancia, música de acordeones (María Rojas)
Indefenso, a su suerte, y bramándole el alma siguió navegando aguas abajo. El cielo perdió el azul, la espuma desbordó su boca, el cuerpo se... Read More
67. Fuera de foco (María Rojas)
Mirando la fotografía del grupo del colegio vi que éramos catorce, de ellos nueve ya difuntos. ¡Carajo, y yo, todavía sin decirte que te quiero!
52 De punta en blanco (María Rojas)
Luz Dary le pidió a su padre como regalo de quince años una fiesta, al estilo de las de «Sissi Emperatriz». El padre, que nada... Read More
70. Desde el jardín del señor Yamistoko (María Rojas)
En las mañanas, el señor Yamistoko, dando saltitos, revisaba su colección de bonsáis. Se detenía ante Putoskito, como él llamaba cariñosamente a su bonsái promiscuo... Read More

