55. La reconciliación
La letra T mayúscula. Me encanta cuando me escribes en la espalda después de hacer el amor tras una de nuestras broncas. La letra E. Esta vez te he levantado la mano por cómo te ha sonreído el quiosquero. Te prometo que no volverá a ocurrir. Aunque me pertenezcas. La letra V, que repites porque podría parecer una U. Con la habitación únicamente alumbrada por la tenue luz de las velas. Me quedo acostado, boca abajo, con los brazos extendidos a lo largo del cuerpo y la cabeza ladeada. La O. Entonces me besas despacio la nuca. La Y mayúscula. Deslizas tu dedo índice por mi espinazo dibujando las figuras más bellas, llamándome por los nombres más hermosos. La letra A, muy lenta. Tendida junto a mí, con tu cabeza descansando sobre mi hombro, vas haciendo. La M. Cierro los ojos y me abandono por completo. Otra letra A. Nunca acabo de entender los mensajes que en mí deletreas. La letra T. Estoy tan exhausto y es tanta la paz que me da sentir ese cosquilleo que, a menudo, termino dormido. Una nueva A. A ti te divierte, cuando despierto, comprobar que soy incapaz de recordar nada. La letra R.


No me quito el sombrero para poder aplaudir fuerte con las dos manos.
Jajaja, no se puede recibir comentario más original y favorable. Mantengo ambas manos libres para poderte agradecer tu amable opinión: ¡gracias!
Podías practicarlo con los que se quedan dormidos en la biblioteca. Excelente.
Suerte y abrazo.
Gracias por tu comentario y tu amable valoración. No sé yo si mis dormilones merecen tanta atención como la que propones. Quita, quita, nos llevaría demasiado tiempo la cosa.
Suerte para ti también y abrazo de vuelta.
Inteligente plan, querido David. Parece que va siendo el «mano larga» quien va a acabar perteneciéndole a ella. Con esa R final, ella está a punto de librarse de ese tipo definitivamente. Un abrazo y suerte, guapo.
Gracias por tu comentario, querida Puri.
Abrazo de vuelta y mucha suerte para ti también en esta convocatoria.
D.
David, me ha encantado, por lo bien escrito que está y porque lo he saboreado desde la V imaginando lo que iba a escribir. A ver si se anima a llevarlo a cabo, más que nada por si algún día ese individuo recuerda todas las letras juntas.
Un abrazo y suerte.
Qué bien, Rosalía, celebro que te haya gustado tanto el texto.
Un abrazo de vuelta y mucha suerte para ti también en esta convocatoria.
D.
Este personaje va a terminar aprendiendo que nadie pertenece a nadie, y por la vía drástica, y que hay cosas que no tienen perdón.
Original y bien contado, David, marca de la casa.
Un abrazo y suerte
Gracias por tus amables palabras, querido Ángel. Esta vez se te han adelantado algunos comentaristas, así que supongo que andas un poco más relajado al haber llegado agosto y eso está muy bien.
Un abrazo de vuelta, suerte para ti también en esta nueva convocatoria y disfruta de las vacaciones.
D.
Mientras disfruto el micro, voy juntando las letras hasta el final. He tenido que juntarlas alguna vez más hasta dar con el enigma que se ríe del título y del que, incautó, se deja tocar y lo que venga después.
Un ejercicio limpio.
Gracias por tu comentario, Rosa. Me alegro, y mucho, de que hayas disfrutado de este ejercicio.
D.
Hola, David.
Qué micro tan bueno, me ha encantado. A mi siempre me ha gustado jugar a eso de escribir en la piel, pero cosas más amables, ciertamente. Cuando he leido lo de levantar la mano, ya he intuido que no iba a escribir un «te quiero». Mucha suerte y un abrazote grande.
Cuánto me alegro de que el texto te haya gustado tanto. ¡Para jueguitos de escritura está la protagonista de la historia!
Te deseo la mejor de las suertes a ti también y te mando otro abrazote de vuelta.
D.
Cachis, con lo que me gusta a mi eso de dibujar y que me dibujen en la espalda! Ahora no voy a poder disfrutar sin pensar en tu relato, jeje.
Enhorabuena, David, un relato que esconde los verdaderos planes de una mujer que ha llegado al límite.
Un abrazo y suerte
Primero de todo agradecerte la enhorabuena por el texto y segundo… segundo disculparme por haberte arruinado futuros buenos momentos con el recuerdo del micro 😉 No era mi intención, Alberto.
Abrazo de vuelta y suerte para ti también.
D.
Qué relato tan sutil y a la vez tan brutal. Magnífico el contraste entre lo que uno cree estar viviendo y lo que el otro está intentando gritar. Enhorabuena, David.
Muchas gracias por tus amables palabras, Sergio. Celebro que te haya gustado un texto que, en efecto, tiene bastante de brutal.
Suerte en esta convocatoria,
D.
Reconciliación poca. Más bien aquí cabría decir que el que avisa no es traidor. Ella de manera criptográfica le deja su mensaje escrito en la piel y tú también nos lo has dejado en tu relato de manera inteligente.
Un abrazo
Gracias, Gema, por tu comentario y, sobre todo, por considerar inteligente la manera de contar esta desgraciada historia. Gracias, repito, muchas gracias.
Un abrazo de vuelta.
D.
Maravilloso, qué bueno, maestro David. Oscuro, negro, como el personaje que narra y no descifra lo que su pareja, harta de maltratos, ha decidido hacer para poner fin a su relación. Complicada la reconciliación, salvo que ella frene esa mano que tan bien dibuja letras. Mucha suerte y un abrazo
Gracias por tu amable valoración, Jesús. Coincidiremos en wue el narrador es tan animal como zoquete, que es incapaz de juntar las letras que enumera y que le avisan del peligro que, esta vez, se cierne sobre él mismo.
Un abrazo de vuelta y mucha suerte para ti también, maestro,
D.
Original juego entre el maltrato, el crimen y la venganza. Enhorabuena David. Ahora, todos los días, cuando me levante, me miraré la espalda al espejo. Por si acaso.
El que valores el texto como original me parece uno de los mayores cumplidos que se le puede atribuir a un microrrelato, que llevamos muchos años en el asunto y cada vez es más difícil sorprender al personal. Y, tranquilo, que si has sido un buen tipo nada malo verás escrito en tu espalda 😉
Suerte,
D.