64. No estoy solo
«Esquiva el golpe mortal de la espada, pero esta logra su pequeña recompensa: la sangre se escapa del cautiverio de la carne. Mas no hay tiempo para atender el dolor; la mar embravecida zarandea el barco, y los fieros piratas, acostumbrados al vaivén del viento, lo acechan. El agua salada zigzaguea por su piel hasta la comisura de sus labios; nada amilana su valor. Siempre se defiende con gallardía, su determinación es inquebrantable y…»
El último golpe es una patada en el costado.
—Hasta la próxima, marica cuatro ojos. —La invitación para un próximo encuentro queda sellada.
Ahora, el grupo de compañeros de colegio se aleja mientras la risa acompaña sus empujones de complicidad.
El niño se adentra en la biblioteca, escudriñando los anaqueles, y presto cabalga sobre los lomos de los libros en busca de otra historia: un escudo que lo proteja y que dé sentido a su dolor.
Los golpes se suceden; su rostro se refugia entre sus manos, cierra los ojos y viaja lejos. Al final, siempre es igual: ante su bravura, siempre huyen.


Ante la imposibilidad de enfrentarse físicamente a sus maltratadores, recurre a la fantasía que la lectura le proporciona para soportar el dolor e imaginar lo imposible. Original forma de abordar el tema.
Los libros lo salvan. O al menos le sirve como coraza o paliativo a la sarta de golpes que recibe.
Qué coraje da! Y qué bien contado está!
Los libros comp escudo y ejemplo, que avergüenza, aunqie no lo digan, a sus agresores, que acabarán cansados y, sobre todo, aunque tampoco lo admitirán, vencidos
Un abrazo y suerte, Salvador
Sin duda una buena compañía los libros aunque no le libran de los matones pero atenúan sus efectos.
Una historia donde la imaginación es protagonista en el contenido y en el continente.
Un saludo
Edita, Rosa, Ángel, Gema, muchas gracias por vuestros comentarios. Abrazos.
La imaginación está bien como refugio, pero en este caso preferiría meterles una patada en la boca y saltar les los piños.
Es que estas situaciones sacan lo peor de mi.
Un abrazo y suerte.
Los libros como refugio del alma. Como lugar de placer. ¿ Cuantas vidas mentales y sociales han salvado?. Frente a la barbarie, cultura. Enhorabuena Salvador.