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PREMIO A CURUXA 2024
PREMIO SENDERO EL AGUA 2024
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Torso al aire. Posición defensiva. No hay titubeos. Ambos púgiles se miran con desprecio. Empieza el combate. A los pocos segundos, un gancho no consigue alcanzar el mentón del rival, pero el siguiente golpe, tirado con rabia, alcanza la zona renal. La realidad se tambalea. Retrocede y se frota la mano. Sacude la cabeza y frota sus ojos. El impacto ha sido duro, pero se recompone rápido. Debe afinar los golpes. Hace una finta pero no contraataca. El rival es más ágil de lo que suponía. Siempre mirando los puños del adversario, siempre pensando rápido, ignora la mejor forma de lanzar un ataque certero. Había infravalorado a su contrincante, que parecía esperar el momento exacto para dejarlo KO. Entonces observa una zona desprotegida. El rival no defiende sus pómulos y, al compartir altura, decide lanzar un directo. Si ataca rápido y esconde sus intenciones, lograría vencer. Debía ser efectivo como un cirujano. En caso de alargarse el combate, perdería: el púgil que tenía enfrente no era, como supuso, tan vulnerable. Saturado de odio, ataca. El golpe alcanza el objetivo y su mano comienza a sangrar. Cansado, sonríe. Cree haberlo machacado. Trozos de espejo se amontonan por el suelo.
Espejo que atraviesas mi sombra advirtiendo la importancia del ser que está dentro de mi. En ti veo el reflejo que desvela parte de mi realidad, en un rostro surcado de ausencias. La turbia mirada, cuando mis ojos se inundan de lágrimas en un estéril llanto. El estrago que verifica el transcurrir del tiempo. No me importa que me recuerdes, cada día, que nunca volveré a ver la joven que fui. Me basta con aprender a querer lo que veo, que soy yo misma. Llena de vida, por mucho que te empeñes, con tu realismo perturbador, en mostrarme los trazos de mi materialidad desfigurada.
Acostada en un jergón, así sobrevive desde hace meses. Una bombilla pelada en el techo, una silla, un lavabo mugroso… Ha perdido la cuenta del tiempo que hace que está ahí. Ha oído cosas espantosas de chicas a las que torturaron de manera brutal. Algunas salieron vivas, pero ya no fueron ellas mismas. No quiere obsesionarse. Sabe que algún día saldrá de allí. Él la vigila constantemente. Viste de rojo. No habla. No entra. Solo le deja la comida. Nota un sabor amargo. Pero si no come, tal vez se quede allí siempre. Como en una tumba olvidada. Piensa en sus padres, en su vida ahí fuera. Suenan golpeteos a través de las paredes. Siente que volverá a ver la luz.
¡Mira en el espejo! ¿Dime qué ves?
Eladio abría el armario y se quedaba mirando el espejo de vestir. Más allá del azoque había un niño muy parecido a él, y más dentro aún una habitación como la suya, con la cama, la mesita, la lámpara y hasta aquel cuadro con la foto de boda de sus padres, donde lucían tristes, a pesar de los coloretes en los pómulos.
Por fin había convencido a su marido para hacer algunos cambios en casa. Pequeños cambios para dar otro aire, más fresco, a su vivienda.
RELATOS SELECCIONADOS (orden numérico)
Los relatos que tienen premio de finalistas, son candidatos al premio final y se aseguran aparecer en la publicación de la 3ª Edición son:
MAY101. LO SIENTO, NENA, de Nieves Martínez Menaya
MAY111. LA PRINCESA CALVA, de Jes Lavado
MAY119. POR VOLVER A PARÍS, de Javier Palanca
MAY127. LEYENDAS, de Mar González Mena
RELATOS MENCIONADOS (orden numérico)
Los relatos elegidos como «mencionados», que podrían ser incluidos en la edición final como finalistas mediante la repesca que realice el jurado de la final son:
MAY46. BAJOS FONDOS, de Mercedes Jiménez Rueda
MAY71. LA MAESTRITA, EL CARTERO Y LA BURRA PETRA, de Javier Ximens
MAY133. «PRINCESS OF THE SEAS», de Rafa Heredero
MAY159. FRACASADA, de Elisa de Armas
MAY160. ALCURNIA, de Mei Morán
MAY167. NO TODAS LAS PRINCESAS SON RUBIAS, de Carlos Díaz
MAY176. HOY HABRÍA CUMPLIDO DIEZ AÑOS, de Xavier Blanco
Invertido ante el espejo, procuro reflejar del modo más discreto posible esa tendencia natural que tengo de observar con comedida lujuria los ojos de otros reflejos que intentan decirme, con discreta concupiscencia, que un mar de apasionadas dudas navega por cada poro de una piel erosionada y llena de cicatrices producidas por los vaivenes de la vida y la sal que, día a día, se ha ido posando, hasta formar un gruesa capa, en cada rincón de mi alma. Solitario y desapercibido le susurro a un boceto de mi sombra verdades prohibidas que morirán ahogadas en el lado oscuro de un sueño que nunca verá la luz.
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