Esta Noche Te Cuento. Concurso de relatos cortos

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18. Por el camino a Ranigami

Las tres niñas reinas de Ranigami marchan en cabeza. Tras ellas, un centenar de niños las siguen. Avanzan como avanzan los niños: unos saltando, otros corriendo, otros agachándose a coger piedras, otros miran las nubes…

Una pequeña de largo cabello corre hacia las reinas, agitando un papel.

—¡Esperad! —grita a punto de darles alcance—. Con un seis y un cuatro he dibujado un pinogato. —Con las dos manos estira el papel a la altura de su rostro, mostrándoselo a sus majestades—. ¿Qué os parece?

—No merece ser guardado —sentencian las reinas de Ranigami a coro—. Ahora, hazte a un lado.

La niña se aparta, arruga el papel y lo lanza al viento.

Donde cae, germina un pinogato.

—No te preocupes —le dice un niño—. Empiezan a ser grandes. Tampoco aceptaron mi dragilla: mitad dragón, mitad silla. Y mira, sí que sirvió. —Silba y la dragilla aterriza en su hombro; esta extiende sus alas de mimbre y señala en la lejanía. Allí, unas siluetas se esconden entre los arbustos: son los Jóvenes Encontrados.

Artistas mendigos que siguen el peregrinar de los Niños de Ranigami, con la esperanza de recoger migajas de imaginación.

25 Responses

  1. Rafa Heredero

    Es un buen camino ese de «imaginar» con sus tres reinas a la cabeza. Y parece cierto que donde esté la fértil imaginación de los niños, que se quite lo demás. Como ejemplo ese pinogato o la estupenda dragilla.
    Se ve que tú no solo te has quedado con las migajas. Tu imaginación es un plato completo.
    Enhorabuena y suerte.

  2. Rosalía Guerrero

    Qué maravilla, Hugo. Es cierto que a medida que crecemos vamos perdiendo la imaginación, pero algunas personas acabamos convirtiéndonos en «No tan jóvenes encontrados» buscando migajas.
    Por cierto, he buscado Ranigami y me sale una tienda de juguetes de Brasil. ¿O es rana y gamo? Ay, creo que necesito más que migajas.
    Un abrazo y suerte.

    1. Hugo Gonzalez Quintana

      Gracias, Rosalía por pasarte siempre a comentar y por tus palabras. Tras los niños perdidos, los jóvenes encontrados y luego -me apropió de tus palabras- los no tan jóvenes, espero quedarme ahí mucho tiempo.
      Como Rafa dijo imaginar es Ranigami. La idea de que sea una tienda de juguetes me gusta mucho.
      Y el Ranigamo me gusta mucho más. Gracias por el aporte.

  3. Ángel Saiz Mora

    Para imaginativo, tu texto. A pesar de no ser un niño hace años, espero saber apreciar sienpre la inventiva sana y libre, aunque parezca poco lógica e infantil, más valiosa, precisamente, por ello.
    Un relato muy elaborado y un canto a la creatividad.
    Un abrazo y suerte, Hugo.

    1. Hugo Gonzalez Quintana

      Gracias por pasarte a comentar, Angel.
      Y por apreciar lo imaginativo de mi relato.
      Confiemos en quedarnos en esa edad por mucho tiempo, la inventiva sana es una virtud que ayuda al ser humano a avanzar.
      No sé si una dragilla será muy útil pero puede ser el germen de algo muy provechoso.

      Gracias de nuevo.

  4. ¡Me encanta la draguilla! ¡Yo quiero una, Hugo! Con semejante combinación, se puede prescindir de una montura a la hora de surcar los cielos (se me viene a la cabeza la peli «Cómo entrenar a tu dragón», jaja)…
    Lo que más me gusta del micro es el mensaje sutil que deja: que muchas personas, al crecer, van perdiendo la imaginación o empiezan a considerarla poco importante en favor de las cosas «de los grandes»… Afortunadamente te tenemos a vos y a tu texto, que nos recuerda ir recogiendo esas migagas de imaginación porque eso, por más que crezcamos físicamente, es lo que nos permite seguir siendo niños si de crear se trata…

    Me encantó Ranigami… 💗

    Un beso grande,
    Mariángeles

    1. Hugo Gonzalez Quintana

      Hola, gracias por comentar.
      La Draguilla puede dar juego jejeje.
      Si, el mensaje es tal vez manido, pero no por ello menos importante.
      Así que a seguir siendo no tan jóvenes encontrados e imaginar como niños.

    1. Hugo Gonzalez Quintana

      Hola Aurora,
      Pues si te ha gustado y encima es imaginativo, he cumplió el objetivo.
      Muchas gracias por pasarte y comentar

  5. Pilar.C

    Qué bonito tu relato, Hugo. Es una historia mágica llena de imaginación y con un trasfondo importante en cuanto a su significado: la imaginación desbordada e ingenua de los niños a la que no se da importancia; eso que describes como “ migajas”.
    Me ha encantado

    1. Hugo Gonzalez Quintana

      Hola, Pilar:
      Gracias por tus palabras. Parece que e. Este texto fui más claro.
      Sí, él mensaje es claro y , común, pero no por ello menos importante.

      Gracias por tus tiempo.

  6. Rosa Gómez Gómez

    Lo malo es que hay más de tres reinas que capan la imaginación de los niños. Un relato como de otra época. Intemporal y vigente.
    Que viva la imaginación!!!

    1. Hugo Gonzalez Quintana

      Eso, ¡ Qué viva!
      Muchas gracias, Rosa, por pasarte.
      Sí, la imaginación es un premio de caza mayor. Por suerte hay rincones como ENTC donde la imaginación se estimula, se disfruta y se protege.

  7. Puri Rodríguez

    Muy hermoso cuento el tuyo, querido Hugo. La imaginación irracional, desbocada y maravillosa de los niños es casi un milagro de la naturaleza. Lástima que luego pierda la batalla en su lucha contra la realidad. Un abrazo y suerte, guapo.

    1. Hugo Gonzalez Quintana

      Sí, Puri, una gran pena. Pero hemos de intentar fomentarla y que si se pierda, sea poco a poco.

      Gracias por tu tiempo y tu comentario.

  8. Miguel Ángel Jiménez

    Hugo, me encanta la relación que estableces entre la imaginación y la edad. Todos queremos recoger migajas que es tanto como volver a tener la libertad de los niños para imaginarnos lo posible de lo imposible.
    Pinogato, draguilla, mezclando el reino animal, con el vegetal, con el mineral y el conceptual donde lo surrealista se convierte en realidad. Me encanta.

    1. Hugo Gonzalez Quintana

      Hola Miguel:
      A mi me encanta que te encante. Sí, creo que esas migajas, son verdaderas piedras preciosas.
      Muchas gracias por tu tiempo y por tu comentario.

  9. Qué cuento tan tierno e imaginativo. Es inevitable viajar y tratar de imaginarse todo ese desfile de niños rodeados de las criaturas más imposibles. Es precioso, enhorabuena!

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